reproducción fidedigna del viejo castillo

El castillo de Irulegi reconquista Aranguren

Los trabajos de restauración, con una inversión superior a los 500.000 euros, y el esfuerzo de voluntarios, culmina a 900 metros

Un reportaje de Ana Ibarra - Jueves, 7 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

Es una reproducción fidedigna del viejo castillo defensivo, en la cima del monte Irulegui (Lakidain), una “verdadera joya para Aranguren y con unas vistas impresionantes sobre toda la Cuenca de Pamplona y las cimas del Pirineo”, asegura Rubén Ibero, exconcejal del Ayuntamiento y uno de los muchos voluntarios que han participado en los trabajos de recuperación de la fortaleza. “Daba señales de humo a otros castillos situados en línea, tenía una función de vigilancia”, asegura emocionado. Durante la Edad Media, este castillo se utilizó como atalaya de vigilancia, puesto desde el que podían recibirse señales de otros castillos más alejados, como el de Leguin, para posteriormente transmitirlas a Pamplona.

Las obras de investigación y posterior recuperación comenzaron en 2006 y han supuesto un esfuerzo importante para el Ayuntamiento de Aranguren que ha destinado más de 500.000 euros en las tareas de reconstrucción de esta “espectacular” fortaleza medieval y la recuperación de los restos arqueológicos, remarca el alcalde de Aranguren, Manolo Romero. “Gracias al importante estado de conservación de sus murallas y sus torres el castillo ha sido restaurado y se han consolidado sus restos”, subraya. Esta labor se ha realizado con canteros y albañiles del valle, la sociedad de ciencias Aranzadi en la recuperación de los restos arqueológicos, además de la colaboración de voluntarios. La dirección de Cultura-Institución Príncipe de Viana ha realizado un seguimiento de los trabajos. Las diferentes campañas arqueológicas han conseguido la recuperación del castillo y sus restos, la consolidación de sus estructuras y, a futuro, la musealización y divulgación del yacimiento. De momento los restos los custodia Aranzadi. Desde el Consistorio también se ha fomentado la participación ciudadana. Así, decenas de voluntarios del valle han participado activamente en labores de consolidación y limpieza de murallas y torreones.

El enclave, situado en la cima del monte Irulegui (893 metros), se localiza en un lugar de gran “relevancia estratégica para el control y organización de la comarca, desde al menos el Bronce Final y hasta el ocaso del Reino de Navarra”. Durante la guerra civil entre agramonteses y beaumonteses el castillo formaba parte de las posesiones del conde de Lerín. Fue recuperado en 1494 por los monarcas navarros Juan III y Catalina de Foix, que lo mandaron demoler para evitar las posesiones de gente afín a Castilla tan cerca de la capital.

Entre los restos medievales recuperados a lo largo de más de una década destacan diferentes elementos constructivos como clavos, sillares, partes de la puerta principal del castillo y del tejado… elementos bélicos como puntas de dardos para ballesta, puntas de flecha, fragmentos de espadas, proyectiles de catapulta o máquina de asedio, placas de armadura… También hay piezas vinculadas a la vida cotidiana de la época como cerámica, dados, cuchillos, hoces, herraduras, una aguja de coser, llaves, etcétera. Se ha encontrado además algún adorno como un anillo, placas ornamentales o hebillas de cinturón. Incluso se hallaron restos óseos de fauna doméstica como cabras, ovejas, vacas, cerdos y caballos. Por otro lado, se han conservado gran parte de los suelos de enlosado originales y, en la campaña de este año, se ha descubierto el umbral de su acceso principal y la piedra que soportaba el eje de madera de su puerta. En las tareas de recuperación se han utilizado morteros de cal y el material pétreo, además de sillares y mampuestos procedentes de los derrumbes del propio castillo.

Por otro lado, se han colocado ocho paneles, ilustrados con acuarelas de Enrike Lekuona, que ayudan al visitante a conocer y comprender la historia, la torre mayor, el aljibe, la capilla, los objetos arqueológicos encontrados y el paisaje del entorno.