Las enmiendas parciales de UPN y PP dejarían un agujero de 94 millones en el presupuesto de 2018

Los portavoces de la oposición: Ana Beltrán (PP), Javier Esparza (UPN) y María Chivite (PSN). (PATXI CASCANTE)

Plantean financiar partidas por 109 millones con cargo al fondo de contingencia, que tiene 15.443.246 euros. Recortar el euskera, más dinero para la Ribera y la enseñanza privada y concertada, los objetivos

A. Irisarri - Sábado, 9 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:10h.

PAMPLONA- Si las enmiendas parciales que han presentado UPN y PP a los Presupuestos para 2018 fuesen aprobadas, Navarra no sólo tendría que despedirse del fondo de contingencia que le permite afrontar gastos imprevistos y de urgencia (como las pagas extra a los interinos de Educación que UPN no pagaba y que tuvo que empezar a abonar este Gobierno tras una sentencia judicial), sino que además sería necesario sacar de algún lado otros 100 millones de euros. Es decir, que tal y como hicieron en el periodo de enmiendas de 2017, regionalistas y populares han vuelto a plantear medidas que son presupuestariamente inviables, sin rigor, que asfixiarían cualquier margen de maniobra al Gobierno en caso de urgencia y que además se formulan mientras ambas formaciones mantienen un discurso que criminaliza los impuestos y aboga por una reforma fiscal de tipos bajos a empresas que mermaría la recaudación.

Quizá así se entienda la desidia de dos grupos que, sabiendo que sus medidas serán rechazadas en masa, han tirado de comodín y han consignado la mayor parte de los gastos a la partida para el fondo de contingencia, dotado con 15.443.246 euros y al que regionalistas y populares quieren cargar medidas por valor de 94.170.168 € y 15.724.800 €, respectivamente. Un desfase económico de 94.451.722 euros que es lo de menos sabiendo la suerte que correrán las iniciativas a partir del lunes, cuando el Parlamento iniciará el debate sobre las enmiendas parciales, pero que permite reforzar su discurso de puertas adentro y dejan ver las prioridades de UPN y PP: recorte radical de las políticas de fomento del euskera, refuerzo de las partidas para las víctimas de ETA, más dinero para la Ribera y para la educación privada y concertada.

dinero para colegios privados De las 207 enmiendas parciales presentadas por UPN, 152 son con cargo al fondo de contingencia. Ahí se incluyen las 52 al departamento de Educación, al que los regionalistas más enmiendas han presentado. Entre ellas, un millón y medio de euros que UPN quiere para liberar a profesores para que aprendan inglés o tres millones y medio para levantar un instituto en Azagra y hacer otras actuaciones en institutos de Villafranca y Tudela. Sólo para la Ribera plantean los regionalistas un plan dotado con tres millones para combatir el desempleo;un millón se va en una enmienda para construir un pabellón en Buñuel;y otro millón de euros para adecentar las piscinas de Cortes. Fuera del fondo de contingencia, UPN aboga ahora, después de sus recortes en dependencia y derechos sociales de la legislatura pasada, por volver a las ayudas “anteriores a la crisis” e invertir más de cuatro millones en dependencia. El euskera también ocupa una parcela importante: UPN detrae hasta 440.000 euros en ayudas al idioma para invertir casi 300.000 € en diferentes iniciativas en favor de las víctimas del terrorismo.

A las iniciativas para desmontar el euskera suma el PP las ayudas a la enseñanza privada y concertada. Más de cuatro millones y medio de dinero público quieren los populares para estos centros, y el medio millón restante se reparte entre ayudas a los centros PAI y liberalizaciones de profesores para el inglés. Al mismo tiempo, se eliminan 800.000 euros en partidas al euskera, entre las que están 150.000 euros para la Eurorregión. La cuota ribera se la lleva el departamento de Desarrollo Económico: 200.000 euros para emprendimiento en la Ribera, 300.000 € para turismo en la zona y otros 200.000 para las Bardenas, además de obras en la red viaria del sur por valor de un millón.

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