A la contra

Suerte y salud

Por Jorge Nagore - Domingo, 31 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:11h.

Hay un grupo de 12 escaladores polacos camino del K2. Les dirige el legendario Krzysztof Wielicki, el 5º hombre en la Hª en completar los 14 ochomiles y el primero en subir en invierno al Everest, Kangchenjunga y Lhotse. Wielicki, que a sus 67 años no intentará el coloso pakistaní -8.611 metros-, elaborará la estrategia a seguir por sus hombres para que por vez primera en la Hª sea ascendido en periodo invernal, lo que le mantiene como el único de los 14 ochomiles que aún no se ha subido en invierno. Los polacos algo saben de subir ochomiles en invierno, puesto que fueron los primeros en hacerlo en 10 de los 13 ochomiles. El único escalador no polaco va a ser, atención, el kazajo Dennis Urubko, posiblemente el himalayista más destacado del siglo XXI y que ya ha subido 2 ochomiles en invierno: Makalu y Gasherbrum II. Faltará a la cita el gran Simone Moro, italiano, que ha ascendido 4 ochomiles invernales, pero que le prometió a su esposa Bárbara que jamás intentaría el K2 en invierno. Y es que el gigante no ofrece una sola ruta mínimamente resguardada por ninguna de sus vertientes, exige una destreza extrema en escalada en hielo en sus últimos 1.000 metros y además sus características piden que el equipo de cima tenga que hacer una o media noche en un vivac -al raso- a aproximadamente 7.800 metros de altura, una altitud hasta la que además es casi imposible que hayan podido instalar cuerda fija y por tanto llegar allá de una manera más sencilla. Y todo eso sin usar botellas de oxígeno artificial, al igual que va a hacer el gran Alex Txikon en su segundo intento invernal al Everest -lo probó el año pasado y llegó a 8.000 metros-. Por todo ello, un reto de una envergadura majestuosa que va a hacer que las miradas de los aficionados se fijen en el K2 y en el Everest en invierno como pocas veces antes. Suerte y salud para todos ellos y también para todos ustedes en este 2018.