Corredor del TAV por Altsasu a Vitoria-Gasteiz

Arturo Carreño Parras Exjefe de estación - Sábado, 13 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:10h.

Parece ser, aunque no definitiva, que la conexión del TAV con la Y Vasca será por Vitoria por motivos medioambientales y también económicos, al reducir el costo en más de 1.000 millones de euros al no hacerlo por Aralar a Ezkio. En un principio esta solución del Ministerio de Fomento es la “menos mala”, aunque para tres de las fuerzas del cuatripartito no son aceptables por varios motivos. El motivo principal es que Navarra no necesita este tren elitista y no vertebrador del territorio, el segundo es que no nos creemos que vaya a utilizarse para mercancías porque en Alta Velocidad no se transporta ninguna mercancía, y tercero, que con este tren desaparecerían los medias distancias y las cercanías, dejando solo 3 ó 4 estaciones en Navarra para su utilización. Hay que tener en cuenta que todas las líneas de Alta Velocidad del Estado son muy deficitarias, son muy caras para los usuarios de a pie, y vamos a estar pagando este tren muchos años y sin utilizarlo. Entiendo la postura del alcalde de Altsasu cuando manifiesta su alegría por el paso de este TAV por Altsasu, porque el grupo de Geroa-Bai y PNV así lo manifiesta y defiende, pero pienso que está tan equivocado como todo su grupo. Con los trenes Alvia que llevan unos años funcionando entre Pamplona- Madrid - Barcelona y viceversa con tiempos de 3 horas a Madrid y 4 a Barcelona, entendemos que está muy bien, y que desdoblando la vía e incorporando el tercer carril, un vallado y un buen mantenimiento y conservación tendríamos tren para otro siglo más sin grandes hipotecas para los ciudadanos, manteniendo los trenes restantes con precios accesibles y vertebrando toda la línea de Navarra entre Altsasu y Cortes (225 kms). No es posible que desde hace 25 años que en Navarra se esté demandando un tren para el siglo XXI, ahora nos coloquen un TAV que mayoritariamente no queremos y que lo vamos a pagar muy caro y en muchos años. El tiempo y nuestros hijos y nietos serán testigos de estas aberraciones.