A Enrique Maya, con amabilidad

Por Carlos Villanueva - Sábado, 13 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:10h.

Parece ser que a Enrique Maya le molesta que le quiten la exclusiva de ser el principal motor de la desertización comercial del Casco Viejo y ensanches de Pamplona y, en consecuencia, arremete contra el equipo de gobierno municipal acusándoles de matar el comercio, que él lo había dejado a falta de descabello.

Todo esto basándose en un ¿estudio? de las asociaciones de comerciantes de la mano de la Cámara de Comercio cuyo presidente, destacado representante de los poderes que han gobernado Navarra durante muchos años, y que aspiran a hacerlo en la próxima legislatura, está haciendo lo posible para desgastar al equipo de gobierno y conseguir ese parlamentario que dé la vuelta a la tortilla. Este presidente ha estado esquilmando durante muchos años al comercio de navarra mediante una cuota obligatoria a abonar a la cámara, por el solo hecho de tener un comercio. A cambio recibíamos las gracias y nos enterábamos de sus viajes a China con los capitostes industriales, mientras los comerciantes a pagar y callar.

Pues bien, estas dos personas, líderes en la clasificación de Nostradamus catastrofistas, aprovechan de la desesperada situación de los comerciantes del Casco Antiguo para ¿apoyarlos?, basándose en un ¿estudio? expuesto por las asociaciones de comerciantes en una errática rueda de prensa

Vaya por delante mi respeto al trabajo que desarrollan la asociaciones de comerciantes a lo largo del año, pero esta vez, no sé si por las prisas o mal aconsejados, os habéis equivocado totalmente, lo que no respeto en absoluto es que ahora salgan los zorros a apoyar al gallinero.

Enrique, como exalcalde de Pamplona, supongo que sabrás el número de comercios del Casco Antiguo y Primer Ensanche afectados por el plan de amabilización. No meto parte del Primer Ensanche y el Segundo puesto que de afectarles sería de forma positiva.

Por otra parte, como persona leída y con estudios, creo que antes de escribir debes ser capaz de analizar, aunque sea por encima, los datos en los que tú te basas para criticar al alcalde. Pues bien, sin ánimo de aburrir al personal con números, te puedo decir (aunque supongo que lo sabes) que si hacemos caso a las cifras expuestas por las asociaciones, la facturación media de comercios afectados por la amabilización, excluyendo la hostelería, que parece no está afectada, es suficiente para mantener plantilla de cuatro trabajadores de media por comercio, además del pago de impuestos y unos beneficios sustanciosos. Todos sabemos que eso no es cierto y pediría a las asociaciones un mayor rigor, puesto que la rueda de prensa fue un bombazo con mucha repercusión en la sociedad.

Por otra parte, tenéis razón al pedir dialogar con los responsables e intentar moderar o eliminar las repercusiones que puedan dañar la viabilidad de los comercios. Lógicamente desde posiciones constructivas y sin politiqueos absurdos.

Pero vamos a lo que de verdad importa. A veces (pocas) me obligan a ir a un centro comercial. El miércoles 3 de enero fue uno de ellos. Extrapolando el dato del propio centro comercial en cuanto a las plazas de aparcamiento subterráneo, me sale que solo en ese centro habría unos 4.000 coches, más los cientos que buscaban aparcamientos, más los mal aparcados, más las colas interminables en los accesos, ¿5.000? Eso solo en un centro de los tres enormes que rodean Pamplona. Pues bien. Calculando 2 personas por coche me salen 10.000 personas que solo en ese momento estaban en ese parque comercial. ¿Os imagináis a 10.000 personas durante toda una tarde, con las lógicas rotaciones desparramadas por el Casco Viejo, ensanches y barrios, si ese centro no se hubiese promovido, autorizado y financiado por los que ahora se convierten en defensores del comercio ciudad?

Podríamos hablar de otras actuaciones que han machacado al comercio ciudad, pero creo que es suficiente. Que ahora los comerciantes estén preocupados e intenten dialogar para que el plan de amabilización no les perjudique me parece no solo correcto sino obligatorio, pero siempre con argumentes currados y no inventados. Pero que los machacadores oficiales del comercio ciudad se pongan dignos ahora, no tenemos porqué aguantarlo.

El autor es comerciante