Milenio

Bajeza moral

Por Javier Armentia - Lunes, 15 de Enero de 2018 - Actualizado a las 07:05h.

por más que la literatura ensalce al timador como alguien que, en el fondo, aprovecha la ruindad humana del ingenuo a quien le saca los cuartos, la realidad es más terrible. No es Lazarillo quien se dedica a engañar con falsas esperanzas a una persona enferma de cáncer y luego le vende una falsa cura. Crea un discurso en el que la medicina “oficial” es un monstruo construido contra los pacientes para sacarles dinero y hacerlos dependientes de sus medicamentos. Sin lógica alguna, ni pruebas, los timadores crean una retórica que explota la desesperación de quien no sabe si podrá sobrevivir a la enfermedad. Inventan así pseudoteorías estúpidas, como que es la actitud la que crea el cáncer, incluso algunos pretenden que son las personas cercanas al enfermo quienes le perjudican. Los estudios demuestran que quienes caen en sus redes y compran luego sus tratamientos alternativos o sus terapias ineficaces y peligrosas tienen cuatro veces más probabilidades de acabar muriendo, después de haber pagado a estas personas a las que no puedo calificar de delincuentes porque luego son muy hábiles manejando los espacios grises de la legalidad, pero que tienen una bajeza moral tan profunda que sólo puedo mirarlos con el mayor desprecio. Y espero que ustedes hagan lo mismo, espero de verdad que no hagan como los ingenuos que han caído en la trampa y han pagado por asistir a ese congreso en Barcelona llamado Vivir sin cáncer de este fin de semana. Con toda la impunidad se despachaba allí uno de ellos diciendo que el miedo a morir o a no poder alimentar al hijo se muestra en las metástasis en pulmón o en hígado. Mientras, sus colegas cobraban cientos de euros por consultas inútiles y caras. Nadie fue a detenerlos, allí se quedaron contando el dinero que habían sacado de tanto ingenuo. Qué triste, qué indigno: gentuza.