Iosu Goñi lateral izquierdo de la selección española y del aix-en-provence

“Estoy más contento por la alegría que genero que por mí mismo”

Con la medalla de oro en sus manos y una sonrisa en la boca, Iosu Goñi sigue acordándose de su familia y amigos, con los que espera celebrar este Europeo

Jon Viedma/Beatriz Equísoain Patxi Cascante - Miércoles, 31 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

PAMPLONA - Todavía viviendo el sueño de ganar un Europeo, Iosu Goñi recibió por sorpresa el recibimiento de una gran parte de su familia, algo que el lateral navarro agradeció, y mucho. De ellos, y de sus amigos, se rodeará hasta el martes que viene, cuando tenga que volver a Francia con su club.

¿Ha despertado ya del sueño?

- Todavía estamos un poco en la nube. No hemos parado, volvimos y rápidamente tuvimos actos, nada más bajar del avión está la familia... Pero sigo disfrutando de este momento, aunque no hay mucho tiempo porque dentro de poco volvemos al trabajo.

¿Con ganas de descansar?

-Un poco sí. Después de ganar han sido días movidos y hay ganas de estar en casa, con tranquilidad y celebrándolo con mi gente.

¿Cómo ha sido la experiencia?

-Muy buena. A pesar de no haber tenido todos los minutos que me hubiese gustado, sólo estar ahí es una experiencia buenísima. Compartes momentos con gente que te aporta muchísimo, tanto a nivel balonmanístico como a nivel personal. Y para mí ha sido un momento único, ya que nunca había jugado una final.

¿Cómo ha aceptado ese rol más secundario?

-Es lo que toca. Al principio no es fácil, pero yo ya iba viendo qué rol iba a asumir. Al final lo que hice fue pensar en el grupo, estar dispuesto por si me iba a llegar el momento para salir y hacerlo bien.

Siempre es importante contar para el seleccionador.

-Por supuesto. Yo todo lo que esté en mi mano intentaré hacerlo lo mejor posible. Jordi es un entrenador, con el que he trabajado antes y sé como piensa. Yo seguiré trabajando para, en el futuro, aportar más a la selección y ojalá siga siendo así.

Al final ganaron el oro, pero no fue nada fácil.

-El camino fue complicado. Llegamos a un punto que todos hubiésemos firmado, el partido contra Alemania, dependiendo de nosotros. Eso te da más confianza. Por suerte llegamos a la final y fue un sueño, todo salió bien. Ha sido el torneo soñado.

Anotó el último gol en la final, algo para la historia.

-(Risas). Tampoco le doy mucha importancia, es un detalle. Lo que tiene que quedar es el trabajo de los jugadores y del staff.

¿Con qué se queda?

-Con el saber reaccionar después de una derrota. La capacidad del equipo, cómo hemos hecho una buena piña y hemos sido capaces de sobreponernos a momentos complicados.

Ha venido toda la familia, ¿cómo sienta el recibimiento?

-Para mí esto es lo mejor que se puede tener. Llegar aquí y verlos esperándome es muy emocionante.

¿De quién se acordó en la celebración? ¿De ellos?

-Sí, sobre todo después, cuando echas la vista atrás. Esto se lo dedicas a la gente que te quiere y está contigo: familia y amigos, entrenadores que te han marcado... Podría decirse que estoy más contento por la alegría que genero dentro de mi entorno que por mí mismo.