En fin

Traer cada año un trozo de carnaval

por javier arizaleta - Sábado, 3 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Entramos en las semanas de carnaval, una fiestas profundamente vinculadas al mundo rural de donde nacieron y se desarrollaron. La prohibición legal de esas fiestas durante décadas además de la intervención eclesiástica sobre una festividad sin santos, hizo que desaparecieran de nuestro entorno y que apenas queden rescoldos de aquellas celebraciones. Desde luego si algo consiguieron aquellos años de prohibiciones, fue que el carnaval se olvidara por más que se camuflara para continuar en fiestas con toques cristianos entre los que por esta zona destacaba El Judas. Pero los días de carnaval todavía perviven en la memoria como las fiestas más terribles de cuantas se celebraron. Décadas en las que los disfraces y la nocturnidad dieron paso a la venganza. En numerosas localidades de Tierra Estella quedan muestras de aquellas fiestas de carnaval que acabaron con heridos y muertos en una espiral que sirvió en bandeja de plata su aniquilación. Es una lástima que a estas alturas no hayamos recuperado más fragmentos de aquellas fiestas de invierno que tanta importancia tuvieron en su momento y que hoy solo podemos intuirlas a través de la recreación que el carnaval Rural por ejemplo hace en localidades como Oteiza o la que hoy se celebra en Estella-Lizarra por poner solo dos ejemplos de localidades donde sí se está por la labor de recuperarlos. Pero no es poco. Si cada año desenterramos una de aquellas celebraciones, si despertamos una tradición escondida, podemos hacer renacer una fiesta que podrá seguir celebrándoses en el futuro. Presiento que aquellos carnavales prohibidos y oficialmente enterrados, están a punto de volver y además, en fin, hacerlo con mucha fuerza.