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Kike Barja: “Firmo no jugar más si el equipo logra ascender;lo primero es el club antes que los jugadores”

Kike Barja, en las instalaciones de Tajonar. (Mikel Saiz)

"No soy un ejemplo, no he hecho nada para serlo, pero te llena de satifacción poder ser un referente para la cantera de Osasuna"

Javi Gómez - Lunes, 5 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

El Promesas jugaba ayer un importante partido. En la grada, animando como el primero era fácil de detectar al hombre de moda en el primer equipo de Osasuna. Kike Barja (Noáin, 1 de abril de 1997) no olvida sus orígenes. El canterano afirma que está viviendo un sueño y que es "un privilegio" jugar en el primer equipo de Osasuna. Con la misma naturalidad que se toma que su nombre empiece a estar en la órbita de equipos de Primera, afirma que si los técnicos deciden que vuelva a jugar con el Promesas en algún tramo de esta temporada, tiene "total predisposición" para ello. "Lo importante a mi edad es jugar, lo tengo claro". No se ve como un ejemplo para los canteranos, "aún no he hecho nada para ello", aunque reconocer que le hace ilusión que ellos se vean reflejados en él. Barja es osasunismo. Hasta tal punto es aficionado rojillo que firma no jugar ni un minuto más si con eso el equipo logra el ascenso. Aún y todo, al gran nivel que está jugando y el hambre que demuestra, Barja se está convirtiendo en una pieza fundamental dentro del esquema de Diego Martínez.

¿Cómo se encuentra?

Estoy en un buen momento. Estar jugando en el primer equipo de Osasuna de la manera que lo estoy haciendo es un lujo y un privilegio, pero al final la realidad es que lo importante es el equipo y que ganemos. Por ejemplo, el viernes al no poder llevarnos la victoria no me fui contento. Pero en lo personal estoy teniendo mis oportunidades y las estoy intentando aprovechar.

Entró en el campo el día del Valladolid y ya no ha salido del once...

Ese día tuve la suerte de poder salir. Se dieron las circunstancias de que íbamos perdiendo y pudimos remontar. Además, metí un gol que es algo que te da mucha confianza y el míster decidió que siguiera jugando y he intentado corresponderle para hacerlo lo mejor posible. Tengo que seguir así, intentando aprovechar las oportunidades y mejorando.

¿Cómo se siente en el carril diestro, una posición diferente para usted?

Siempre he jugado de extremo y tirado a la izquierda, pero estoy al servicio del entrenador y en la posición que decida es un lujo jugar, sea donde sea. Sea de carril por cualquier banda intento aportar, dar lo mejor de mí para que el equipo se vea beneficiado. En ese sentido estoy contento y poder aprender a jugar en una posición nueva también me abre más puertas de cara al futuro para poder ser útil en más de una demarcación.

El equipo está siendo algo irregular en su juego...

Igual hemos demostrado un poco de irregularidad porque en esta categoría es muy complicado dominar los encuentros enteros. Por ejemplo, al Rayo le gusta tener el balón y, además, estuvimos algo imprecisos y eso se notó en la primera parte. Pero el equipo ante las adversidades no se esconde. No queremos que se nos ponga el resultado en contra, obviamente, pero cuando lo hace el equipo responde. Tenemos que mejorar, seguir creciendo y sacar los máximos puntos posibles.

Da la sensación desde fuera de que el vestuario sigue creyendo y tiene calma, ¿es así?

El equipo está tranquilo y cree en el trabajo que se está realizando tanto desde el cuerpo técnico como ellos mismos. El Rayo era un rival directo y el empate fue lo más justo. Además le ganamos el golaverage, que es importante ante un equipo que está ahí con nosotros. En ese sentido tampoco hay preocupación, está claro que queremos ganar, y más en casa, pero el equipo confía y estamos ahí y vamos a acabar arriba.

Volvamos a usted, ¿se siente querido por la afición?

Muy muy querido y valorado. Desde el momento que salté al campo el primer día he notado mucho cariño, mucho calor. No me imaginaba que iba a recibir tanto, estoy eternamente agradecido. También quiero decir a la gente que esté tranquila, aún soy un chico joven que tiene que asentarse y mejorar muchas cosas para seguir creciendo. Pero sí que es verdad que noto ese apoyo y te da mucha confianza para intentar cosas. Estoy muy agradecido y contento.

¿Qué diferencias hay entre el Kike Barja del Promesas y el del primer equipo?

El tema de posición sí que hay diferencia, pero en general creo que soy el mismo. Me gusta encarar, poder disparar o centrar. Aunque no me salga a la primera, seguir intentándolo. Y creo que eso es lo que estoy haciendo, además que es lo que me pide el míster. Estoy teniendo personalidad y no me estoy escondiendo. Tengo que mejorar mucho aún, pero estoy contento.

En verano ascendió al primer equipo, luego bajó al Promesas tras hablar con Diego y Braulio, ahora ha vuelto y ha entrado en el once titular... ¿cómo ha vivido toda esta montaña rusa de emociones?

El fútbol es esto. Es un deporte muy volátil. En su día me hizo mucha ilusión subir con el primer equipo y cuando salió la noticia de que empezaba con el Promesas te llevas una pequeña decepción. Pero objetivamente ha sido lo mejor, ya que yo lo que quiero es jugar y me ha venido muy bien poder estar con el Promesas para tener ritmo y el día que me tocase jugar con el primer equipo, estar preparado. Creo que así ha sido y aunque ha sido una montaña rusa, creo que me ha venido bien. De hecho, soy consciente que hasta final de temporada el míster puede decidir que no tenga que jugar y baje al filial. Y yo tengo total predisposición para hacerlo. Soy consciente de que a esta edad lo más importante es jugar.

Sorprende que se siga ofreciendo para jugar en el Promesas si así lo ven los técnicos.

Es que es la realidad. Los jóvenes tenemos que jugar. Obviamente siempre quiero hacerlo con el primer equipo, pero si por lo que sea me toca no hacerlo, tengo la oportunidad de jugar con el Promesas, que es una categoría competitiva y así no pierdo ritmo y me sirve para mejorar. No hay que hacerle ascos, es algo bueno para mí.

¿Le han ayudado en el vestuario a llevar la situación?

Sí. Hace dos o tres años hice la primera pretemporada con el primer equipo y fue una situación parecida. Pensé que igual iba a tener oportunidades ya que otros compañeros las estaban teniendo y la verdad es que no fue así. Era muy complicado y tal vez no supe llevarlo del todo bien ya que era muy joven. Esa experiencia me ha ayudado a llevar mucho mejor este año. Los compañeros me han ayudado mucho, me decían que tenía que jugar, que no era un problema bajar al filial y que no me volviese loco que me llegaría la oportunidad. Luego, además, cuando la he tenido, ellos me han ayudado mucho y me han buscado en el campo. He estado muy arropado.

¿Se ve como un ejemplo para los niños que empiezan en la cantera rojilla?

No me gusta decir que soy ningún ejemplo a seguir. Llevo cuatro o cinco partidos con el primer equipo, no he hecho nada en esto del fútbol. Tengo mucho que mejorar. Pero si soy una figura en la que los canteranos se vean reflejados, pues claro que te llena de satisfacción. Yo mismo cuando era crío me fijaba en los chavales que empezaban: los Flaño, Oier, Roberto Torres... y piensas que ojalá pudieras ser como ellos. En ese sentido, si me ven como un espejo, yo encantado y me gustaría decirles que hay que trabajar mucho, no tener prisa, mejorar, crecer y cada uno lleva su ritmo y nunca se sabe cuándo te va a llegar la oportunidad del primer equipo.

El recorrido inverso a usted lo ha recorrido Miguel Díaz, ¿ha charlado con él?

Miguel es un gran amigo, de los mejores que he hecho en el fútbol. Para él ha sido duro ya que esperaba su oportunidad en el primer equipo, pero el míster ha decidido que otros estaban mejor y hay que respetarlo, él es el que manda. Él sabe como yo que es importante jugar y por eso ha decidido bajar al Promesas. Además, me gustaría decir que ha sido un jugador comprometido con el equipo que ha entrenado todos los días como el que más aunque no tuviese minutos. Jugadores como él hay pocos.

¿Cuál es el mensaje que les transmiten en el Promesas, que hay que salvarse a toda costa o que primero es la formación?

Está claro que lo más importante es formar jugadores y que estén preparados para ayudar al primer equipo cuando lo necesiten. Pero es verdad que está el objetivo de salvar la categoría ya que es exigente y los jugadores mejoran más que en Tercera división. Está siendo un año complicado ya que hemos tenido mucha gente joven, nueva, con poca experiencia en la categoría y yo creo que ha sido nuestro hándicap, pero el equipo me ha sorprendido ya que estamos compitiendo muy bien, aunque es cierto que hemos tenido muchos errores nuestros que nos han costado partidos y bastantes puntos. Si sacamos adelante el aplazado que tenemos, estamos cerca del play out. Creo que hay que tener tranquilidad y no olvidar que el objetivo principal es formar jugadores.

Su nombre está llamando mucho la atención, también a equipos de fuera de Pamplona...

La verdad es que no pienso en eso. Yo solo pienso en pelear por jugar cada fin de semana y en aprovechar mis oportunidades. Si suena mi nombre, hay que llevarlo con naturalidad y sin darles demasiadas vueltas a la cabeza. Yo ahora mismo solo estoy centrado en jugar, en intentar mejorar y aprovechar las oportunidades.

Por último, ¿qué es lo que espera de lo que queda de temporada?

El deseo que todos queremos es subir a Primera. En lo personal, quiero asentarme en el primer equipo y hacerme con un hueco, pero ahora mismo te digo que si no juego más y el equipo sube, lo firmo ahora mismo. Más allá de los jugadores, lo importante es el equipo y el club. Ojalá logremos el ascenso que es lo que deseamos todos.

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