Herriko Plaza

Se abrieron sin bendecir

Lander Santamaría - Lunes, 5 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

El Borbón, el ahora emérito, cuentan que dijo al entrar: “¡Vaya señor túnel!”, y se quedó tan fresco rodeado de los prebostes navarros tras hacerles la pelota al inaugurarse los túneles de Belate. Pero no se apercibieron de que acababan de abrirlos sin cumplir con el requisito exigido, sin bendecir, y luego pasa lo que pasa, por más que Ramón Apezetxea, el más cercano de los párrocos, el de Almandoz, hizo todo lo posible por enmendar el entuerto, la chapuza. A los cinco días, siendo San Francisco Javier, el 3 de diciembre, convocó al personal de a pie y sin autoridades (estarían ocupadas) excepto el jefe de Gabinete de Obras Públicas, creo recordar que lo era José María Purroy, que se enteró y quiso estar, comme il faut, procedió don Ramón a bendecir los dos túneles urbi et orbeen una tarde de sol de invierno y fresquilla. Me da la impresión de que ya no era posible solventar la cagada protocolaria y debe ser por eso que aquel 29 de noviembre de la apertura de los túneles se nos impuso la penitencia que hasta hoy hemos venido sufriendo. Y que ni siquiera el Chivite 125 Aniversario que se trincó de gorra Juan Carlos I El Campechano en el Señorío de Bertiz, con la mayor escolta jamás vista, consiguió aliviar.

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