Editorial de diario de noticias

Incoherentes ausencias de UPN y PP

El acto de la AVT y el Gobierno de Navarra supone un paso más en el reconocimiento a quien ha sufrido el terrorismo, pero también muestra que sigue habiendo resistencias al esfuerzo de la sociedad y de sus instituciones sólo por interés partidista

Martes, 6 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

la celebración de la primera jornada de víctimas del terrorismo organizada en Pamplona por la AVT con la colaboración del Gobierno de Navarra supone un intento más de trasladar la solidaridad de las instituciones navarras y del conjunto de la sociedad hacia quienes sufrieron el azote de la violencia de ETA. Que en un contexto emocional, organizativo e institucional como el de ayer UPN y PP destacaran únicamente por su ausencia sólo resalta, además de la complejidad del problema de atención y reconocimiento a las víctimas, la impostura de su posición partidista. Ninguno de los argumentos que han expuesto Esparza o Beltrán para tratar de justificar su ausencia de las jornadas de la AVT tiene un mínimo pase político ni ético. El reconocimiento general hacia las víctimas del terrorismo, que es patente en la sociedad navarra y en quienes la representan en las diversas instituciones forales y municipales, se topa a veces con actitudes y resistencias individuales surgidas del drama personal, pero en otras ocasiones es impulsada por intereses de índole partidista que se mantienen impermeables tanto al esfuerzo político y humano que el Gobierno de Barkos viene realizando por atender y recuperar la dignidad de la memoria de todas las víctimas de todas las violencias como al deseo honesto y transparente de paliar las consecuencias humanas de los episodios de violencia y persecución más dramáticos y vergonzosos de nuestra historia reciente. Más aún cuando UPN y PP han sido reacios durante años a reconocer y homenajear a las víctimas del genocidio franquista o ni siquiera han estado dispuestos a admitir la existencia de víctimas del terrorismo de Estado, de ultraderecha o de la guerra sucia parapolicial. Su ausencia pretende confundir el arrope y reconocimiento a las víctimas con posiciones políticas y premisas ideológicas enquistadas en un sectarismo que ignora la pluralidad que también presenta el colectivo de quienes han sufrido las consecuencias de la violencia de ETA. UPN y PP recibieron ayer una importante lección humana que les volvió a situar al margen de la andadura de esta Navarra del siglo XXI en su intento de imponer al conjunto de la sociedad como incompatible el reconocimiento a las víctimas de ETA con el de las víctimas de otras violencias asimismo ilegítimas y olvidan la responsabilidad de su representación política al usar el dolor de las víctimas como simple herramienta para réditos partidistas.