se espera que se dicten los autos en marzo

Los dirigentes encarcelados por el procés seguirán en prisión hasta el juicio

Jordi Cuixart y Jordi Sànchez, a su entrada a la Audiencia Nacional el pasado 16 de octubre, día en que fueron enviados a prisión. (Foto: Efe)

EFE - Martes, 6 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 18:00h.

Madrid. El exvicepresident catalán Oriol Junqueras, el exconseller Joaquim Forn y los dirigentes de las entidades independentistas Jordi Sànchez y Jordi Cuixart seguirán en prisión hasta el juicio, por orden del Supremo, que en marzo dictará orden de detención internacional contra Carles Puigdemont.

Así se lo han confirmado a Efe fuentes de este tribunal después de que Pablo Llarena, el juez del caso seguido por el proceso independentista en el Supremo, haya confirmado hoy la prisión provisional para Sànchez, siguiendo el mismo guion que le llevó el pasado viernes a mantener en la cárcel a Forn.

De este modo, todo apunta a que se han cerrado las puertas de la cárcel para los cuatro citados y no se volverán a abrir, salvo para dejar entrar a nuevos imputados, al menos hasta que se inicie el juicio oral.

Y ello es así por más que el Tribunal Constitucional haya admitido a trámite los recursos de amparo de Jordi Sànchez (expresidente de la Asamblea Nacional Catalana) y de Jordi Cuixart (presidente de Òmnium Cultural).

Esos recursos no ponen en juego su posible salida de prisión, incluso para el caso de que el alto tribunal les otorgue su amparo.

Se alzan contra las órdenes de prisión preventiva que dictó contra ellos la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela el pasado mes de octubre (por vulnerar el principio acusatorio), pero no contra los autos del juez Llarena que, más recientemente, los han mantenido en la cárcel.

Incluso cabe prever que el curso del tiempo lleve a incrementar, antes que a disminuir, el número de implicados en este caso que entre en prisión preventiva.

En el Supremo se espera que Llarena dicte en marzo autos de procesamiento no solo para los cuatro antes citados, sino también para otras personas, como los exmiembros del Govern huidos a Bélgica.

En el caso de los fugados, los autos irán acompañados de órdenes de detención internacional que, muy posiblemente, traigan también al expresident Carles Puigdemont y los otros a prisiones españolas, siempre que Bélgica los entregue por el delito de rebelión, además de otros.

Ese delito será clave para mantener a todos los imputados en prisión preventiva, pues la dureza de la condena que prevé, sumada al castigo por otros tipos penales como la malversación, se constituirá, según fuentes del Supremo, en un motivo que soporte el temor a una fuga, incluso para los imputados que han comparecido ante la Justicia.

Y ello debido a que las penas posibles si se produjera una condena por esos delitos son lo bastante graves como para suscitar el temor de que los implicados pretendan escapar al peso de la Justicia.

En cuanto a la reiteración delictiva, que es el motivo que hasta el momento el magistrado del caso ha argüido para mantener las órdenes de prisión preventiva, Llarena señala en su auto de hoy confirmando la prisión preventiva para Sànchez que pervive el "plan de secesión que recoge el documento Enfocats, en el que se contemplaba abordar una legislatura constituyente con posterioridad a la desconexión del Estado español".

Una argumentación similar a la que esgrimió en el auto relativo a Forn, donde -sin citarlo por su nombre- señaló a Carles Puigdemont como dirigente de un sector independentista que aún pretende la secesión de manera "inmediata" y por cauces ajenos a la ley.

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