Silbidos

Una situación curiosa

Por Manuel Osorio - Miércoles, 7 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

supongamos que un jugador realiza sobre un adversario una entrada merecedora de expulsión o de segunda amonestación y puestos a suponer supongamos también que el árbitro concede la ventaja posponiendo la expulsión hasta la siguiente interrupción del juego.

No sería descabellado imaginar que el equipo poseedor del balón lo pierda y el jugador que está expulsado “in pectore”, pero que sigue jugando, intervenga en el juego e incluso pueda marcar un gol.

La situación, que evidentemente es injusta, era totalmente posible hasta junio de 2016. A pesar de que las reglas desaconsejan que el árbitro aplique la ventaja cuando se debe expulsar a un jugador no prohibían que esta ventaja se concediera.

En la revisión de reglas que se realizó hace año y medio se introduce en la regla 12 el siguiente texto: “No se debería aplicar la ventaja en situaciones de juego brusco grave, conducta violenta o segunda infracción merecedora de amonestación, a menos que exista una clara oportunidad de marcar un gol. El árbitro expulsará al jugador en cuanto el balón deje de estar en juego, pero si el jugador juega el balón o se lo disputa o interfiere en un adversario, el árbitro detendrá el juego, expulsará al jugador y reanudará el juego con un tiro libre indirecto. “

Esta modificación viene a solucionar el vacío legal que podía permitir marcar un gol a un jugador “expulsado”, de modo que cuando el citado jugador intervenga en el juego el árbitro lo detendrá para expulsarlo y reanudará el juego con un tiro libre indirecto contra su equipo en el lugar en el que se encuentre el balón en el momento de la detención.

Las Reglas de Juego han tenido tradicionalmente una evolución lenta pero, al menos en este caso, acaban dando con soluciones justas.

Comité Navarro de Árbitros de Fútbol