Circuló en zigzag e invadió el carril contrario

Condenada por causar bebida un accidente en la N-121-A en Anué

Turismo que conducía la acusada, tras la colisión frontal.

Circuló en zigzag, invadiendo el carril contrario, hasta chocar con un coche y dejar cuatro heridos

Jesús Morales - Miércoles, 7 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

PAMPLONA - Una conductora ha sido condenada por un juzgado de Pamplona a la pena de 4 meses de prisión y a la privación del carné de conducir durante un plazo de dos años y dos meses por haber causado un accidente cuando se encontraba bajo la influencia del alcohol en la carretera N-121-A, a la altura de Anué, donde colisionó contra otro vehículo en el que viajaba una familia, cuyos cuatro miembros resultaron heridos, incluidos dos niños, uno de 3 años y un bebé de 10 meses.

La sentencia dictada por conformidad de las partes declara probado que sobre las 11.10 horas del 23 de abril de 2017, la acusada, “habiendo previamente ingerido bebidas alcohólicas que mermaban sus facultades y reflejos para la conducción de un vehículo a motor con el consiguiente riesgo para el resto de los usuarios de la vía pública”, conducía un turismo por la carretera Pamplona-Behobia realizando una trayectoria irregular, “en zigzag, yendo de un lado a otro, saliéndose de la carretera y llegando incluso a invadir el carril del sentido contrario”.

Al llegar al punto kilométrico 21,600 de la mencionada vía, prosigue la resolución del Juzgado de Instrucción número 5 de Pamplona, la conductora perdió el control del vehículo y se salió de la calzada por el margen derecho, chocando contra un elemento de la carretera para reintegrarse a continuación a la vía e invadir el sentido contrario. En ese momento, se produjo la embestida de forma oblicua central de un vehículo que circulaba por el carril contrario, el cual resultó partido materialmente por la mitad como consecuencia del violento impacto.

UN matrimonio con dos niños En ese coche viajaban cuatro ocupantes: un matrimonio y sus dos hijos, uno de ellos de 3 años de edad y el otro de 10 meses. Todos ellos, representados por el abogado Francisco Javier Moreno-Vidal, sufrieron lesiones de diversa consideración, que requirieron hasta 148 días para sanar en el caso del padre, de 36 años de edad, al que también le han quedado varias secuelas.

La sentencia señala que la conductora causante del accidente fue sometida a una prueba alcoholimétrica por parte de los agentes de la Guardia Civil en la que arrojó el resultado de 0,40 y 0,36 miligramos de alcohol por litro de aire espirado a las 13.37 y 13.51 horas, es decir, transcurridas unas dos horas y media después del choque.

Estos hechos, concluye la juez, son constitutivos de un delito de lesiones imprudentes, por el que procede imponer a la acusada la pena de 4 meses de cárcel y retirada del permiso de conducir por un periodo de dos años y dos meses. Además, condena a la compañía aseguradora a indemnizar a la familia afectada en la cantidad total de 11.744,65 euros y, asimismo, deberá abonar 114,55 euros al Gobierno de Navarra por los desperfectos causados en las infraestructuras viarias que resultaron dañadas en el accidente.

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