Aparecen restos de una torre en unas obras en la plaza del Castillo de Pamplona

A la izquierda, la base semicircular de lo que fue uno de los torreones del Castillo de Santiago, aparecida en la excavación. (Javier Bergasa)
Uno de los cubos de ángulo del castillo de Santiago, de 1515, sostenía una plataforma artillera. (TWITTER/@josebaasiron)

Podría ser uno de los cuatro cubos con los que contaba el castillo levantado por Fernando el Católico tras la conquista de 1512, o restos de la fortificación que Luis Hutín ordenó levantar en 1308

noticiasdenavarra.com - Miércoles, 7 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 14:00h.

PAMPLONA. Unas obras realizadas en el Casino Eslava de la plaza del Castillo de Pamplona han dejado al descubierto los restos de una torre que podría ser uno de los cuatro cubos con los que contaba el castillo de Santiago levantado por Fernando el Católico tras la conquista española de 1512, según ha comentado en redes sociales el alcalde de Pamplona e historiador Joseba Asiron, aunque también se contempla que sean restos del primero de los castillos que tuvo Pamplona, el que mandó construir Luis Hutín en 1308.

En el mismo año de 1512, pocos meses después de la conquista castellana de la “cabeza del reino de Navarra” (Pamplona), un poderoso ejército Franco-Navarro de 15.000 hombres asedia Pamplona para intentar reconquistarla. Fracasan en su intento.Este ataque les hizo ver la necesidad de mejorar la defensa de la ciudad: en 1513 empiezan a edificar la fortaleza o castillo de Santiago.

El 19 de mayo de 1521 Pamplona capitula ante el ataque de un contingente francés de 12.000 hombres apoyado además por las tropas agramontesas;no obstante, el castillo de Santiago resiste todavía y dentro de él, el ejército castellano del emperador Carlos V. Los franceses sitúan su artillería dentro de la ciudad y atacan desde ella al castillo. El alcaide Herrera, dentro del castillo, no duda en abrir fuego hacia la población, causando estragos. Íñigo de Loyola, gentilhombre del Duque de Nájera, el futuro San Ignacio, es herido gravemente en la pierna derecha mientras colabora en la defensa del castillo. Los franceses demostrarán su abrumadora superioridad artillera rompiendo sus muros, lo que provoca la capitulación del ejército castellano. Las defensas de Pamplona, especialmente el castillo, quedaron seriamente dañados.

El propio alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, relataba en 2013 en DIARIO DE NOTICIAS la génesis del castillo: "A principios de enero de 1513, una vez se había producido la conquista y el primer intento legitimista del otoño de 1512, Fernando el Católico tenía dos ideas muy claras. Una, que los reyes de Navarra volverían a intentar recuperar el reino robado. Dos, que las viejas murallas medievales de Pamplona no eran ya operativas ante los avances de la artillería. Por ello se acometió la construcción de un nuevo y moderno castillo en la capital. El lugar elegido fue una explanada situada al sur de la ciudad, es decir, en el frente más desguarnecido, entre la actual plaza del Castillo y el arranque de la avenida de Carlos III. Para conseguir la piedra necesaria se desmanteló el viejo castillo medieval construido en el siglo XIV en el cuadrante noreste de la plaza, el más cercano al hotel La Perla, pero ello no era suficiente para la nueva fortaleza. El 9 de enero de 1513 comparecían en la capital los representantes de los pueblos de la Cuenca de Pamplona, a los que se comunicaba la obligación de contribuir con su trabajo a las obras del castillo. Deberían aportar todos los carros y acémilas que tuvieran, para acarrear piedra, calcina y madera en grandes cantidades, y se les amenazó con fuertes sanciones caso de no cumplir estas instrucciones. En los siguientes meses, las órdenes se extendieron a valles como los de Elorz, Unciti, Aranguren, Egüés y Esteribar, e incluso a localidades más alejadas como Murillo el Fruto, Santacara, Mélida, Murillo el Cuende, Carcastillo o Pitillas. Se elaboraban además listas con los nombres de los vecinos desobedientes, a los que se impondrían multas y castigos. El nuevo castillo era una soberbia fortaleza de planta rectangular, dotada de torres de recinto circulares y rematadas en alto con plataformas artilleras. Su diseño se asemejaba al castillo español de Salses, en el Rosellón (1503), a cuya generación castellológica pertenecía. Este castillo de Santiago tuvo una vida efímera, puesto que fue derribado en 1590, y sus piedras empleadas en la construcción de la futura Ciudadela.Se ordenó a los pueblos de la Cuenca de Pamplona contribuir a los trabajos de construcción".

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