La incertidumbre sobre Puigdemont aviva el pulso en JxCat en torno al plan B y su posible sucesión

Elsa Artadi, junto con Eduard Pujol y Jordi Turull, durante un acto electoral de Junts per Catalunya en vísperas del 21-D. (Foto: Efe)

Los nombres que circulan internamente como opciones pra suceder al expresident son los de Jordi Sànchez, Jordi Turull y Elsa Artadi

EFE - Jueves, 8 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 13:54h.

BARCELONA. Las inciertas posibilidades de que Carles Puigdemont sea investido president han avivado el pulso interno en las filas de Junts per Catalunya (JxCat) -también el PDeCAT juega un papel en este debate- en torno al nombre alternativo que podría plantearse para desbloquear la investidura.

Según las diversas fuentes soberanistas consultadas por Efe, los nombres que circulan internamente como opciones son los de Jordi Sànchez, Jordi Turull y Elsa Artadi, si bien hasta ahora JxCat se cierra a considerar públicamente cualquier otro escenario que no pase por investir a Puigdemont.

En las conversaciones discretas mantenidas hace unos días en Bruselas, Puigdemont y su equipo de colaboradores trasladaron a ERC y la CUP un plan para tratar de constituir una estructura institucional en el exterior y, paralelamente, celebrar una investidura en el Parlament para que pueda formarse un nuevo Govern.

Según consta en un documento de la CUP, Puigdemont pretende liderar esta nueva estructura "en el exilio" y al mismo tiempo ser investido por el Parlament, aunque abre la puerta a que, si esto último no es posible, sea elegido otro candidato de JxCat.

Uno de los nombres alternativos barajados internamente es el de Jordi Sànchez, expresidente de la ANC, número dos de su candidatura y ahora presidente del grupo parlamentario de JxCat, pero que se encuentra preso en la cárcel de Soto del Real (Madrid).

Dada su complicada situación procesal, se está estudiando si jurídicamente sería viable postularlo para la investidura, aunque fuentes soberanistas admiten que su candidatura sería más una apuesta simbólica -para poner en un nuevo aprieto al Estado- que una carta con posibilidades reales de presidir el próximo Govern.

Otro nombre que, a diferencia de Sànchez, sí está libre de cargas judiciales es el de Elsa Artadi, estrecha colaboradora de Puigdemont en el Palau de la Generalitat, donde ejerció de directora general de Coordinación Interdepartamental en la Conselleria de la Presidencia, y fue directora de campaña de JxCat en las elecciones del 21D.

Artadi (Barcelona, 1976), la opción favorita de un sector próximo a Puigdemont, es una figura de la máxima confianza del líder de JxCat, por lo que si asumiese la presidencia de la Generalitat, razonan las fuentes consultadas, "no pondría en cuestión" el tutelaje del Govern por parte del propio Puigdemont desde Bruselas.

Fuentes de JxCat ponen de relieve el "extenso currículum" y los "méritos profesionales" de Artadi, licenciada en Economía por la Universidad Pompeu Fabra y doctora por la Universidad de Harvard, que ha trabajado en el Banco Mundial y que entró en la Generalitat en 2011 como asesora del conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, quien la situó entre 2013 y 2015 como directora general de Tributos y Juego, donde pilotó el lanzamiento de La Grossa de Cap d'Any.

Sin embargo, el nombre de Artadi no genera de momento consenso interno, ya que hay voces tanto dentro del grupo parlamentario de JxCat como en el PDeCAT que cuestionan su idoneidad.

Según las fuentes consultadas, estas voces críticas le reprochan sus "maneras de hacer" como portavoz del grupo parlamentario y su escasa coordinación con la cúpula del partido, con la que mantiene una relación de tirantez.

De hecho, Artadi fue una de las 12 personas que integraron la primera dirección ejecutiva del PDeCAT -liderada por Marta Pascal y David Bonvehí- tras su fundación, en julio de 2016, pero el consell nacional del partido la forzó a dimitir menos de un año después -junto con otros tres dirigentes- para cumplir con el régimen de incompatibilidades de la formación demócrata.

Antes de las elecciones del 21D, Artadi se dio de baja del PDeCAT y se integró como número 10 de la lista de JxCat por Barcelona en calidad de independiente.

Otra posible alternativa es Jordi Turull, que fue conseller de la Presidencia y número 4 de JxCat, ahora en libertad -salió de la cárcel de Estremera (Madrid) junto con Josep Rull-, aunque podría ser inhabilitado y tener que volver a prisión a finales de año si ya para entonces el juez Pablo Llarena ha dictado sentencia.

Si Turull fuese investido y luego inhabilitado como presidente de la Generalitat, se reabriría el debate sucesorio, aunque fuentes soberanistas apuntan la posibilidad de que Artadi asuma de entrada una posición de alta responsabilidad -por ejemplo, el departamento de Presidencia- y, en caso de que el nuevo president sea apartado por la justicia, tome ella las riendas de la Generalitat.

En el debate en torno a un plan B para la investidura, sectores del partido avalarían un nombre de renovación y con vínculos con el mundo local, como el alcalde de Mollerussa (Lleida), Marc Solsona, diputado de JxCat y valor emergente del PDeCAT.

No obstante, fuentes del entorno de Puigdemont no descartan que este pulso interno no acabe cristalizando en ningún nombre de consenso y, agotado el plazo para celebrar la investidura, se convoquen automáticamente nuevas elecciones.

Uno de los inconvenientes de este escenario para JxCat es el hecho de que esta primavera los miembros del último Govern, en prisión o fugados, puedan ser inhabilitados para ostentar un cargo público, una vez el juez dicte auto de procesamiento por rebelión.

Si en marzo o abril fuera inhabilitado, Puigdemont no podría ostentar ningún cargo en el Govern y tampoco podría repetir como candidato en unas nuevas elecciones.

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