El gobierno del cambio reduce la lista de espera sanitaria en un 33%

Desde 2015, primer año que se cerró con el actual Ejecutivo, se ha rebajado en 26.843 pacientes
El Gobierno prevé seguir esta tendencia

Leticia de las Heras Oskar Montero Itxaso Mitxitorena - Jueves, 8 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Pamplona - El Gobierno del Cambio redujo las listas de espera sanitarias en un 33% desde el año 2015, el primero que se cerró con el cuatripartito al frente. La mayor reducción se produjo en las pruebas complementarias, con un recorte del 41% en solo dos años. Le sigue la lista de espera de primera consulta, con un 33% menos de pacientes, y la quirúrgica, con un 18% menos, según informó el consejero de Salud, Fernando Domínguez, en comisión parlamentaria.

Desde el primer fin de ejercicio con el actual Gobierno al frente, en el año 2015, el número de personas en lista de espera mermó en un 33,11%, pasándose de los 81.057 pacientes registrados al finalizar el 2015 a los 54.214 contabilizados a 31 de diciembre de 2017. De ellos, 24.234 estaban a la espera de una primera consulta, 7.643 tenían cita para someterse a una operación quirúrgica y 12.337 aguardaban para que se les realizase una prueba complementaria de especial seguimiento, entre las que se incluyen las colonoscopias, ecografías radiológicas, mamografías, resonancias magnéticas y TAC.

Pese a estos buenos datos, reconocidos por la mayor parte de los parlamentarios, Domínguez aseguró que nunca estará satisfecho mientras siga habiendo pacientes esperando. “Estamos en la buena dirección, pero nos encontramos una mochila que había que dejar en el camino y eso cuesta un tiempo importante”, indicó refiriéndose a la herencia de UPN.

En lo referente al pasado año, este se cerró dentro de los objetivos marcados por el Gobierno en relación a la lista de espera de primera consulta, estableciéndose por debajo de los 35.000 pacientes gracias al recorte de 5.602 a lo largo del año 2017. El objetivo de este año, avanzó, es situarse por debajo de los 30.000. La demora media en el tiempo de espera se redujo en 5 días, estableciéndose en 42. A lo largo de este año se realizaron un total de 289.052 primeras consultas, lo que supone un descenso de la actividad del 1,33% con respecto al anterior ejercicio. En total, en 2017 se realizaron 289.052 primeras consultas con un especialista, lo que supone un descenso del 1,33% en la actividad con respecto a 2016. Por contra, la demanda aumentó en un 0,49%, aunque con 83.327 solicitudes de primeras estas continuaron siendo menos que las atendidas, explicándose así el descenso.

Los buenos resultados globales del fin del último ejercicio no se trasladaron al área de Salud Mental, donde se experimentó un incremento del 18,6% en el número de personas a la espera, llegándose a las 726. Esto vino acompañado por un aumento de cinco días hábiles de espera, estableciéndose la media en 26.

Varios de los portavoces mostraron su preocupación por este aumento, aunque según explicó el director de Asistencia Sanitaria al Paciente, Alfredo Martínez Larrea, los malos resultados del conjunto del ejercicio se deben a la suma de varias circunstancias, pues a las vacaciones invernales se le unieron dos bajas imprevistas con un margen de maniobra muy pequeño para poder reorganizar la actividad y la imposibilidad de contratar a nuevos psiquiatras. “Hasta noviembre manteníamos los objetivos”, indicó apuntando que estos se basaban en continuar con los datos del 2016, ya que “estaban en unos niveles muy altos”.

En relación a la lista de espera quirúrgica, el número de personas en espera al finalizar 2017 eran de 7.643, un total de 1.331 personas menos que a finales de 2016, cuando esperaban 8.974 personas. En este caso no se alcanzó el objetivo marcado por el departamento, que pretendía rebajar esta cifra hasta las 8.500. De igual modo, el tiempo de espera se redujo en 15 días, pasando de los 108 del 2016 a los 93 del pasado año. Se efectuaron un total de 34.111 intervenciones, 592 más que en 2016. También se registró un incremento de la demanda, solicitándose 441 intervenciones quirúrgicas más que en 2016 y alcanzándose las 32.780. También se experimentó mejora respecto al cumplimiento de la ley, pues la cifra de pacientes que sobrepasaron los seis meses contemplados en la Ley de Garantías se redujo en más de la mitad, pasando de las 1.446 personas contabilizadas en diciembre del 2016 a las 584 personas de 2017.

En relación a las pruebas complementarias de especial seguimiento, la lista de espera se rebajó en 3.274 personas, contabilizándose a finales de diciembre 12.337 personas. Esto supone un descenso de 614 pacientes, reduciéndose casi a la mitad el tiempo de espera, que se sitúa en 46 días naturales frente a los 82 del 2016.

En todas las pruebas de especial seguimiento se produjo un aumento del número de solicitudes en el último año, con un incremento de 1.054 colonoscopias de cribado, 28 colonoscopias, 1.793 mamografías, 3.945 resonancias, 1.168 TAC y 3.863 ecografías. En total, en 2017 se registraron 11.851 solicitudes más para realizar pruebas de especial seguimiento con respecto a 2016.

Falta de rigor como arma El portavoz de UPN, Sergio Sayas, volvió a servirse de datos falsos y comparaciones sin sentido con el propósito de desacreditar la gestión del Gobierno, aludiendo a un aumento del gasto falso y a una diferencia en la reducción de la lista de espera que no responde a la realidad debido a la comparación de meses diferentes.

Como ya hizo en anteriores ocasiones, el regionalista volvió a insistir en un supuesto aumento de la inversión en salud de 60 millones de euros en 2017 que, además, dio por hecho que se destinó íntegramente a solucionar el problema de las listas de espera. “Cada día de descenso en la lista de espera nos ha salido por tres millones de euros”, razonó erróneamente, y es que para llegar a esta conclusión comparó dos datos que nada tienen que ver empleando, además, una suposición errónea. Tal y como hizo ver el consejero, esta cifra nace de comparar el presupuesto ejecutado en 2016 con la previsión que se hizo de cara a 2017, obteniendo una cifra muy alejada de la realidad. Según los datos que maneja actualmente el Gobierno, en principio la diferencia entre un año y otro es de 43 millones, 17 menos que los mencionados por Sayas. Además, esta inversión se dirige a todo el conjunto del Sistema Navarro de Salud-Osasunbidea, no solamente a la lista de espera. En este área, especificó el consejero, el gasto fue de 2,3 millones de euros. “Estamos hablando de esa diferencia de gasto, entre otras cosas, porque en este año hemos tenido que hacer frente a las ayudas familiares, a sentencias que arrastrábamos y al pago de la paga extra que ustedes dejaron de pagar en su día”, aseguró Domínquez en respuesta a Sayas.

No solo él se sirvió de comparaciones faltas de rigor para criticar la gestión del actual Gobierno en materia de listas de espera. Al igual que ya hizo en la anterior comparecencia del consejero respecto a este tema, María Chivite, del PSN, acusó al departamento de Salud de mentir con respecto a los tiempos de espera en primera consulta aludiendo a que los datos publicados en la web del Gobierno de Navarra no coinciden con los emitidos por el Sistema Nacional de Salud.

Sin disimular su enfado por estas duras acusaciones, Domínguez pidió a la portavoz del PSN más rigor en sus palabras, pues la diferencia de tiempos no se debe a un intento de ocultar la realidad y engañar a los ciudadanos, sino a que los indicadores utilizados en el sistema estatal y el autonómico son diferentes. “Los datos que aportamos al Sistema Nacional son tan ciertos como los que traemos aquí”, incidió remarcando: “En el departamento de Salud no mentimos”.

Alfredo Martínez Larrea ahondó en este asunto explicando que el Ministerio de Salud utiliza el sistema de tiempo de espera real de los pacientes que están el listas, mientras que desde el Gobierno de Navarra se emplea el sistema de demora media prospectiva. Este último refleja el tiempo de espera estimado para atender a todas las personas que hay en lista de espera suponiendo que la actividad sea la misma que la que se han mantenido en los doce meses anteriores. “Hemos optado por este indicador porque es el que nos permite hacer gestión, panificar e informar con un dato útil para la población, que puede prever cuánto estará esperando”, indicó apostillando que estos indicadores no son nuevos, sino que vienen utilizándose desde hace muchos años.

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