Las nuevas torres de la calle leyre serán de 14, 7 y 6 alturas

El Consejo de Urbanismo de Pamplona avala la rebaja de alturas con apoyo de UPN y Geroa Bai
El edificio más alto tendrá 14 pisos y las fachadas serán en piedra

Ana Ibarra P. Cascante - Jueves, 8 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

pamplona - El Consejo de Gerencia de Urbanismo aprobó ayer por 6 de 11 votos favorables el trámite necesario para modificar el Plan Especial de Salesianos y reducir así la altura en los futuros edificios a construir en las parcelas P1, P2, P3 y P8 del Ensanche. La modificación, avalada por un informe técnico del área, va directa a la dirección de Nasuvinsa, de quien parte, si bien la concreción de estos cambios deberá plasmarse en un Estudio de Detalle que exigirá a su vez un nuevo plácet municipal, esta vez de la Junta de Gobierno Local (4 EH Bildu, 3 Geroa Bai, 2 Aranzadi y 1 IE).

Las cuatro torres que saldrán a subasta en una nueva puja -sin fecha concreta- verán recortada su altura hasta en ocho niveles y con un tope de 14 pisos en lugar de los 17 previstos. El acuerdo salió adelante con los votos de UPN (4) y Geroa Bai (2), el voto en contra del tripartito (EH Bildu con dos, Aranzadi -1- e IE -1-) y la abstención del PSN. Queda por negociar entre Gobierno y Ayuntamiento el reparto de las pérdidas que supone redimensionar la operación ante la merma de edificabilidad que implica, y estimada entre 4 y 5 millones.

El rediseño impacta en positivo principalmente en las parcelas colindantes con la calle Leyre. Así, la torre de 9 alturas baja a 7, y la de 7 a 6, mientras que la que hace esquina con Aralar pasa de 16 a 14. En esta última calle, el edificio de 16 alturas (donde está previsto en principio un hotel) se queda en 14. En la modificación se incorporan además nuevos criterios para uniformizar desde el punto de vista de los materiales las fachadas de los nuevos edificios.

El aval municipal llega tras la instancia presentada por Nasuvinsa, la Congregación Salesiana de San Juan Bosco, Adania Residencial SL, Construcciones Andía SA y Nature Este SL (ganadoras de las parcelas de la primera subasta) en la que plantea un cambio en el proyecto original para reducir la edificabilidad (entre 4.000 y 4.500 metros cuadrados) rebajando la altura de la torres. El Gobierno de UPN ya prefijó que las determinaciones de ordenación urbanística “pormenorizadas” se desarrollarán, a iniciativa del propietario del solar, a través del documento que corresponda, que deberá contar con la aprobación del Consejo de la Gerencia de Urbanismo.

El equipo redactor del plan (los arquitectos Ignacio Olite y Javier Larraz ganadores del concurso de ideas que impulsó en su día el Ejecutivo) valoraron ayer como “interesante” la propuesta en la que trabajan. “Cuando se plantea una bajada de alturas la idea es que se hiciera bien, y esta solución es más armónica, equilibrada y de mayor calidad arquitectónica. Se aprovecha además para dar otro perfil a la calle Leyre donde más alturas se rebajan, no sólo limitar a 14 la máxima”, expusieron. También se “avanza” en la uniformidad de materiales de tal modo que se apuesta por la piedra para homogenizar las envolventes de todas las fachadas lo que garantiza una mayor “calidad” en las edificaciones.

En el informe municipal que acompaña el expediente se señala que “aunque el resultado final no responde a lo más adecuado como ordenación del ámbito, la reducción de alturas propuesta sí que logrará paliar en alguna medida los efectos de la alta densidad del Plan Especial vigente. Por lo tanto, se considera aceptable la reducción de alturas que ahora se propone”.

otras alternativas EH Bildu mostró ayer su rechazo a la operación de Salesianos, a pesar de aprobarse la reducción de alturas, y subrayó que “existen opciones que resuelven de forma más satisfactoria algunos de los problemas graves” del proyecto. Señala que parte de una “ oposición radical a esta operación en las formas y los contenidos”, y por ello “no puede apoyar una propuesta que, si bien reduce ligeramente la enorme densidad prevista, mantiene el resto de variables negativas”. Añadió que salvo la “ligera” reducción de alturas “se mantienen todo el resto de variables negativas”. Desde EH Bildu creen que existen “alternativas aceptables mucho más positivas y que las diferentes partes afectadas no han querido abordar”. “Nos entristece que esta operación, aún con ese mal menor de una cierta reducción de alturas, pueda convertirse en una realidad”. Apostilló que el “culpable único de este desaguisado urbanístico son los anteriores gobiernos foral y municipal de UPN”.

Geroa Bai señaló por su parte que la reducción de alturas “corrige en la medida de lo posible, no del deseable”, un proyecto “blindado por UPN y PSN” que pusieron en manos de Salesianos el “posible veto a cualquier modificación” y que “además responde a las demandas” de los vecinos del Ensanche. Dicha reducción “es posible debido al acuerdo entre las tres partes implicadas, Salesianos, Gobierno y Ayuntamiento de Pamplona, y al trabajo responsable y riguroso llevado a cabo por Nasuvinsa. Junto a la reducción de las alturas, además, hemos apoyado otra propuesta de Nasuvinsa que busca garantizar la uniformidad en el diseño del proyecto para que la edificación prevista no rompa la unidad arquitectónica característica del II Ensanche de Pamplona”.

UPN por su parte avala los cambios “una vez logrado el objetivo de obtener un centro de FP puntero y con capacidad suficiente en la comarca”. Con lo aprobado, la altura pasaría de obligatoria a máxima en las torres todavía no adjudicadas, bajando de 17 a 14 plantas en la mayor de ellas. No obstante, “este apoyo no debe condicionar los derechos ya adquiridos por Pamplona”, que forman parte de un convenio cuya modificación queda expresamente excluida por el acuerdo de hoy, y es por ello que exigen al alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, que “no renuncie a los tres millones de euros para la financiación de un nuevo Civivox del Ensanche que la capital va a recibir”. “Si Nasuvinsa desea ahora cambiar las alturas de las torres, mediante una propuesta de los mismos técnicos ganadores del concurso, está en su perfecto derecho”, y por eso no se han opuesto a esta propuesta, pero subrayan que “esta maniobra, fruto de las puyas entre Geroa Bai y Bildu, no puede hacerse a costa de los intereses de los pamploneses”, subrayan.

El PSN criticó a su vez la “hipocresía” del alcalde de la ciudad, Joseba Asiron, y del cuatripartito que apoyo a su equipo de gobierno en la gestión del proyecto urbanístico de los terrenos que ahora ocupan los Salesianos. El proceso demuestra “el sorprendente cambio de postura de Geroa Bai, que ha pasado de calificar el PSIS de Salesianos como ‘pelotazo’ a asumirlo y a consentir que, a futuro, el Ayuntamiento tenga incluso que llegar a perder parte de las compensaciones económicas que de él se derivan”.

En principio, el Ayuntamiento de Pamplona recibe como contraprestación un solar dotacional, los tres millones para construir un Civivox para el Ensanche, una parcela edificable (baja más 7 alturas), el 88% de una pastilla comercial, y el 10% de cesiones por el incremento de la edificabilidad en el conjunto de la parcela.