Móviles y pornografía son “gasolina” para las actitudes violentas entre menores

Los expertos advierten del peligro de los teléfonos sin control a edades tempranas para problemas de abusos

Viernes, 9 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

madrid - La facilidad con la que los menores acceden, sin control de un adulto, a contenidos pornográficos y violentos a través de nuevas tecnologías, como puede ser un teléfono móvil, es “gasolina” para comportamientos de acoso y abuso que se protagonizan a edades tempranas y muchas veces en grupo. Sin querer hablar del caso concreto de Jaén, el director de Programas de la Fundación ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo, Benjamín Ballesteros, y el psicólogo educativo José Antonio Luengo, miembro del equipo para la prevención del acoso escolar de Madrid, coinciden en advertir del peligro que tienen las nuevas tecnologías y la pornografía para los menores. “Con un móvil sin control el menor accede a cualquier información de contenido sexual explícito y no sabe interpretarlo correctamente, lo que provoca una normalización de comportamientos que no son normales para su edad”, resalta Ballesteros.

En el mismo sentido se pronuncia Luengo, quien lamenta “la facilidad pasmosa” con la que los niños pueden acceder a ese tipo de contenidos que les “influyen en cómo interpretar la relación con el otro”. “La virulencia con la que se puede hacer daño es muy grande por las tecnologías. Son gasolina”, según este psicólogo especializado en el comportamiento de los adolescentes.

Luengo cree que es bastante “improbable” que menores de 12 o 14 años tengan comportamientos de acoso y abuso sexual “sin haber sido testigo a través de películas o vídeos en Internet”. “Ese comportamiento sexual, esa brutalidad ha debido tener algún tipo de ejemplo o modelo previo”, ha recalcado.

Desde la Fundación ANAR (cuenta con un chat y el teléfono 900 20 20 10 contra el acoso), Ballesteros recuerda que en ocasiones los menores se sienten “presionados por los grupos, no llevan a cabo comportamientos sexuales de forma libre y ni siquiera tienen capacidad de decisión”.

Ballesteros asegura que los casos de abusos sexuales denunciados en ANAR se están incrementando, “hay más casos de situaciones en grupo degradantes hacia chicos y chicas” y se dan más contra ellas. - D.N.