Tres puntos para recuperar la marcha

Nueva victoria a domicilio | Osasuna gana en el campo del Almería con un gol de David Rodríguez en otro encuentro prÁctico que le vale para no perder comba

Javier Saldise | Agencia LOF - Domingo, 11 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

ALMERÍA- Osasuna sumó tres puntos vitales para seguir cerca de donde todo se cuece para el ascenso, gracias a que mantiene su perfil de equipo más fiable como visitante. El Almería, un club con tradición y aspiraciones, atraviesa su particular etapa por la Segunda División y en esta categoría llena de trampas no anda fino y los rojillos supieron aprovecharse de ello. Osasuna supo sacar partido de las dudas existenciales del conjunto andaluz y ganar. Que es lo único que vale en esta larga y poco sosegada carrera por el ascenso. Una continuado esprint nervioso porque se han soltado algunas excusas por si la temporada no termina entre los primeros.

En un encuentro marca de la casa, sin alardes, sacando partido al máximo del oportunismo y marcando los ritmos del juego, exasperante para el rival, tacaño con el espectáculo, comedido en el brillo, Osasuna se llevó una victoria importante tras dos jornadas sin hacerlo y tras haber cedido algo de terreno con los rivales directos.

La primera parte respondió al guión habitual de Osasuna. Dispuesto a no perder en el primer acto, los rojillos desplegaron contención y salidas a toda marcha para intentar sorprender a su rival, también muy recatado con el balón. Quique fue el principal y casi único argumento de los rojillos. Él exjugador del Almería, venerado allí, creó todas las acciones de mérito de su equipo en la primera mitad. Marcando terreno con un poderío físico incuestionable, Quique entro siempre que quiso por la banda izquierda y templó unos cuantos buenos centros que no aprovechó David Rodríguez, el nueve más habitual de Osasuna en la primera parte.

Entre dos equipos con poco bagaje para resolver, los pequeños detalles podían tornarse vitales y por eso tembló Osasuna cuando una falta en el borde del área, tras una acción mal defendida, acabó en una oportunidad para el lanzamiento de un especialista. Alcaraz templó bien su disparo, pero Sergio Herrera sostuvo a los suyos en esta acción circunstancial de ataque del Almería.

Sin mucho juego y sin ocasiones, Osasuna asomó la cabeza en el otro lado del campo tras una de las contadas apariciones de Kike Barja en el primer tiempo. El canterano ofreció un buen balón a Fran Mérida que terminó con el único remate entre los tres palos de los rojillos en la primera mitad. El Almería, juntito en sus prestaciones pese a los deseos de protagonismo de Lass, se marchó al descanso ofreciendo una imagen de equipo voluntarioso, pero poco más.

Es sabido que Osasuna suele salir con otro ritmo tras el paso por los vestuarios y no fue distinto ayer. Menos contenidos, saliéndose de la tónica del primer tiempo, los rojillos pisaron fuerte desde los primeros minutos. David Rodríguez arrebató el protagonismo a su compañero en el ataque y se convirtió en la pesadilla inicial del Almería. Forzó con un centro chut el córner que a continuación él mismo se encargaría de rematar. Fue una acción sencilla de disparo en el área tras un fallo defensivo grave de la zaga local. Cinco minutos después, el propio David tuvo en su cabeza la resolución del encuentro, tras una buena acción personal de Barja y centro excelente. Pero entre el portero del Almería y el palo, la acción acabó en nada.

La animación de Osasuna, que se había guardado todo el fútbol para la reanudación, tuvo un efecto devastador en el Almería, que se fue tornando cada vez más impreciso, menos seguro, ante el efervescente juego por las bandas de los rojillos, con Barja por fin encontrado por los suyos y Clerc reencontrado por sí mismo. Osasuna fue ofreciendo una versión mejorada y el equipo andaluz, en donde Lucas Alcaraz introdujo todos los cambios en cinco minutos, intentó regresar con ello al partido tras haber ido perdiendo las batallas en todos los espacios del campo.

En una acción con un rebote de por medio, con Fidel de protagonista, el Almería firmó su oportunidad más clara del partido. Fue un susto en esos instantes de animación que vivió el conjunto local tras los cambios. La agitación a la tremenda que propuso Lucas Alcaraz, con todos los cambios de sopetón, le iba a pasar factura en el tramo final del partido cuando Mandi, uno de los ingresados de refresco, se lesionó solo, dejando a los suyos con diez.

Osasuna, con uno más en el terreno y en el marcador, vivió un final de partido sorprendentemente nervioso, con tarjetas y faltas en contra que alteraron la paz de una segunda mitad bastante tranquila, en la que se hizo lo suficiente para ganar. Los rojillos sufrieron con la heroíca del Almería, sumando el portero al remate de un córner. Sufrió demasiado, pero con eso, lo justo y por la mínima, se llevó el botín.