Día de la Memoria de los desplazados por ETA

Las víctimas dicen que la "derrota"de ETA es militar pero no política

EFE - Domingo, 11 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 17:32h.

Pamplona - Las asociaciones de víctimas de ETA en Navarra han advertido hoy de la "nueva narrativa" que sobre el terrorismo se está proyectando desde el independentismo en los jóvenes porque la "derrota" de ETA se ha producido en el terreno militar pero no en el político.

En 2015 el Parlamento de Navarra acordó declarar la fecha del 11 de febrero como "Día de la Memoria de los desplazados forzosos de ETA y de todas sus víctimas de crímenes contra la humanidad" y esta mañana siete colectivos de víctimas han convocado un acto en el que su portavoz, Rafael Doria, ha subrayado que la ciudadanía "no puede cerrar los ojos ante una intensa operación de cosmética oficial".

"La pluma del nuevo relato sobre el terrorismo puede ser tan efectiva como la espada", ha aseverado, y ha añadido que "el nuevo relato pretende limpiar el pasado y equiparar sufrimientos, lo que en la práctica les exonera de cualquier responsabilidad", y "para que el debate político no se vea afectado, se neutraliza a las víctimas para ofrecer una imagen renovada y limpia que alivie conciencias".

Doria ha recordado, en palabras del historiador Luis Castell, que "para unos ETA es terrorismo pero otros la ven como movimiento patriótico" porque "la derrota militar de ETA no ha venido acompañada de una derrota de su discurso, de una derrota política, ni paralelamente se ha producido por parte de su comunidad una condena del empleo del terror y la violencia que la banda protagonizó".

"Las políticas públicas promovidas desde determinadas formaciones tienden a poner el acento en la paz y la reconciliación, lo que puede inducir a mirar el pasado bien obviando las partes más lacerantes, bien fomentando una suerte de verdad confortable, bien ofreciendo una visión autocomplaciente que otorgue tranquilidad, un consenso aplacador", ha subrayado.

Por eso los colectivos de víctimas reivindican la "deuda de gratitud" de la sociedad con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la memoria de todas las víctimas de ETA cuando la banda "intentó imponer un proyecto totalitario" y "mató en democracia por odio político" a quienes no querían su modelo independentista.