Navarra cierra 2017 con un superávit de 230 millones y la tesorería en positivo

La caja de la Administración Foral completó el ejercicio con un remanente de más de 166 millones
El Gobierno foral prevé cumplir los requisitos de déficit, deuda y regla de gasto fijados por el Ministerio
En 2018 ya no hará falta emitir nueva deuda y se adelantarán las devoluciones de IVA y Sociedades

Ibai Fernandez - Itxaso Mitxitorena - Lunes, 12 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Pamplona - Navarra cerró el pasado año con un superávit de 230 millones, el equivalente al 1,16% del PIB. Un dato que supera con creces el límite fijado por el Ministerio de Hacienda, que había impuesto a las comunidades un déficit máximo del 0,6%, estimado en 120 millones, y que Navarra no solo cumplirá holgadamente, sino que le va a permitir iniciar el año con un colchón financiero para afrontar los pagos más urgentes sin recurrir a préstamos de corto plazo. El dato confirma lo avanzado por el consejero de Hacienda, que señaló además que el ejercicio presupuestario se iba a cerrar con un remanente de tesorería en positivo. Y que a falta de cumplimentar algunas transferencias pendientes, va a ser de más de 166 millones en positivo, con lo que Navarra pone fin a una década cerrando el presupuesto en números rojos.

De esta forma, dos años y medio después de llegar al Palacio de Navarra, el Gobierno da por saneadas las cuentas públicas que, en palabras del propio Mikel Aranburu, se encontraban en un estado “desastroso” después de que la deuda se hubiera disparado hasta casi los 4.000 millones como consecuencia de una caída de la recaudación que había obligado además a aplicar duros recortes presupuestarios. Un escenario que por primera vez desde el inicio de la crisis permitirá que Navarra no tenga que emitir nueva deuda pública. Y eso que los presupuestos de 2018 volverán a ser expansivos, con un crecimiento del gasto del 4% respecto a 2017 y de un 12% respecto a 2015.

Tres motivos Son varios los factores que han influido en que el último ejercicio cerrara por primera vez desde 2007 con un saldo positivo. De entrada, el acuerdo alcanzado con el Estado para la actualización del Convenio Económico el pasado 27 de diciembre, y que contempla la devolución de 215 millones sobrepagados los años anteriores. De ellos, 202 millones computan a efectos de caja en el ejercicio recién cerrado.

El acuerdo con el Ministerio de Hacienda también ha tenido una incidencia en la recaudación del año pasado, en la medida en que ha permitido mejorar la previsión de ingresos en los ajustes por IVA y por Hidrocarburos. Lo que unido a la reforma fiscal aprobada en 2015, que tuvo ya un efecto completo el pasado año, y a una evolución positiva de la economía que se ha traducido un aumento del empleo y un aumento del consumo, han permitido un incremento de la recaudación del 13,3%. De esta forma, y sin contar los 215 millones del Convenio, la recaudación en 2017 ha sido de 193 superior a las estimaciones del departamento. Prácticamente el doble de lo que ha subido en España, que cerró el año con una mejora de los ingresos de apenas el 6,6%.

No será hasta abril cuando el Ministerio de Montoro certifique los datos de déficit, deuda y regla de gasto, que todavía podrían sufrir alguna variación debido a las habituales discrepancias contables entre ambas administraciones. No obstante, el Gobierno se muestra optimista respecto al cumplimiento de la estabilidad presupuestaria que exige el Ministerio de Hacienda. No solo en lo referente al déficit, mejorado con claridad hasta el punto de que Navarra puede ser la primera comunidad que cierre el año con números positivos. También prevé cumplir el límite de deuda, fijado en el 18,2% del PIB, que se mantiene estable desde el inicio de la legislatura, y también la regla de gasto, que limita en el 2,1% el aumento del gasto presupuestario.

El corsé de la austeridad Es precisamente la regla de gasto el muro con el que ahora se ha topado el Gobierno de Navarra para afrontar la recuperación económica en un escenario de cuentas saneadas. Si los dos primeros años de la legislatura han servido para poner en orden la casa, los dos últimos pretendían ser los de la puesta en marcha de un plan de inversión pública y de modernización de infraestructuras. Y aunque el gasto anual ha aumentado en 400 millones respecto a 2015, de los que tres cuartas partes han ido para financiar las áreas de Educación, Salud y Derechos Sociales, el superávit de 2017 va a tener un recorrido más limitado.

El problema fundamental es que la regla de gasto impide incrementar la inversión más allá del crecimiento económico previsto a medio plazo, y obliga a destinar a la amortización de la deuda pública los ingresos adicionales como, por ejemplo, los 215 millones por los ajustes del Convenio. Sí permite en cambio aumentar el presupuesto con los ingresos provenientes de medidas tributarias estructurales como las aprobadas en la reforma fiscal de 2015, y con algún otro apartado financiero según la ortodoxia con la que se interprete la Ley de Estabilidad Presupuestaria.

Es el marco en el que trabaja ahora el Ejecutivo autonómico, que ha creado un grupo de trabajo con parlamentarios y expertos de confianza de los cuatro partidos que lo apoyan para buscar posibilidades de aumentar la inversión pública durante el próximo año. Algo que en cualquier caso el Gobierno foral prevé llevar a cabo desde el cumplimiento de la Ley de Estabilidad y de mutuo acuerdo con el Ministerio. Queda por lo tanto descartado un incumplimiento deliberado de una norma que, pese a todo, sigue siendo muy criticada por las cuatro fuerzas que apoyan al Ejecutivo Barkos.

Respecto al recién iniciado 2018, la Hacienda Foral mantiene las previsiones de gasto y de ingresos recogidas en el presupuesto aprobado por el Parlamento foral en diciembre, y en el que se prevé un déficit del 0,4% del PIB, unos 80 millones. Cantidad que Navarra podrá financiar con fondos propios, por lo que no será necesario recurrir a nueva deuda pública por primera vez desde 2007. Ello, unido a la previsible mejora de la economía, hará que Navarra mejore también este año su ratio de endeudamiento. El Gobierno también ha anunciado que va a adelantar a la mitad de tiempo la devolución del IVA y el Impuesto de Sociedades a las empresas, y no descarta nuevas medias si la evolución de los ingresos tributarios sigue siendo positiva y el Estado lo permite.