La exención fiscal por el alquiler de vivienda beneficiará a 5.000 jóvenes

La medida permite desgravar 1.500 € a menores de 30 años con sueldo de hasta 30.000 €
El perfil de la demanda de piso en Navarra es persona de 18-34 años que busca emanciparse del hogar familiar

Lola Cabasés Hita / Oskar Montero - Lunes, 12 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

pamplona - Unas 5.000 personas menores de 30 años son las potenciales beneficiarias de la exención fiscal que estableció el Gobierno de Navarra para fomentar el alquiler de vivienda joven, una medida que incluye a las familias monoparentales, y que es de aplicación a partir de este año 2018. Esta ayuda pública, que supone poder incrementar la deducción fiscal en IRPF hasta 1.500 euros anuales, frente a los 1.200 contemplados hasta el año pasado, se dirige a jóvenes menores de 30 años de edad que alquilen o tengan previsto alquilar una vivienda, siempre que su capacidad económica sea igual o inferior a 30.000 euros al año.

Esta devolución por el alquiler de vivienda joven se reflejará en la declaración de la renta de 2018, que se realiza en la campaña de 2019, y según estimaciones realizadas por el departamento de Derechos Sociales, el número de potenciales beneficiarios ronda las 5.000 personas jóvenes -y en torno a 2.000 familias monoparentales-, si bien, las mismas fuentes precisaron que, en relación a la juventud de los 5.000, una parte importante de los beneficiarios son pareja. Según datos de la Hacienda Foral, en el año 2015 pudieron deducirse 1.200 euros por alquiler de vivienda 3.894 parejas, cifra similar a la registrada en 2016, cuando recuperaron, vía fiscal por alquiler también, hasta 1.200 euros un total de 3.804 parejas formadas por jóvenes menores de 30 años.

El incremento en la desgravación fiscal por alquiler de vivienda prevista para este año, de 1.200 a 1.500 euros, supondrá a las arcas forales 1,5 millones de euros más, según estimaciones del departamento de Derechos Sociales. Este incremento de la inversión supera el 65%, teniendo en cuenta que con la desgravación de 1.200 euros la aportación foral ascendía a 2,3 millones de euros.

La de la deducción fiscal es una medida “más justa y equitativa”, en palabras de responsables del departamento, que otras ayudas directas como las que estableció el Gobierno Zapatero (2007) en años de bonanza, (210 € al mes para jóvenes de entre 22 y 30 años que ingresaran menos de 22.000 €/año) que tuvieron que retirarse con la llegada de la crisis y que lejos de discriminar en función de los ingresos otorgaban una cuantía lineal a todos los beneficiarios que reunían el requisito de ser joven.

Por otro lado, el Plan de Vivienda 2018-28 prevé incluir medidas para promover el alquiler joven y facilitar el acceso a la vivienda, así como cambios en el Censo de vivienda de alquiler cuyo baremo va a ser modificado, “tal y como lo permite la Ley Foral 22/2016 con el fin de que en una misma promoción coexistan viviendas generales, viviendas para jóvenes y apartamentos tutelados, como modo de fomentar la convivencia intergeneracional”, apuntan desde Derechos Sociales.

demandantes de vivienda La demanda de vivienda desde el sector joven de la población es una realidad en Navarra. “El perfil general de la persona demandante de vivienda en Navarra es de una persona joven de entre 18 y 34 años que busca emanciparse del hogar familiar. En este sentido, su situación socioeconómica se caracteriza por la precariedad”, concluye el estudio realizado sobre Vivienda por el Observatorio de la Realidad Social del departamento de Derechos Sociales. Esta encuesta, que sirve de base en la elaboración del Plan de Vivienda 2018-2028, pone de manifiesto que “únicamente el 21,8% tiene un empleo asalariado indefinido, frente al 30,8% con un empleo asalariado temporal;el 20,5% es estudiante y el 19,2% se encuentra desempleado.

El perfil socio-demográfico varía según el grado de necesidad. Existe una mayor necesidad de piso en jóvenes que se han incorporado al mercado laboral y que buscan emanciparse, y una menor necesidad en jóvenes que se encuentran estudiando o con un empleo precario con intención de emanciparse a medio plazo, indica la encuesta. Entre los demandantes de vivienda, el perfil medio se decanta por una vivienda de entre 1 y 3 habitaciones, y no existe una preferencia clara entre vivienda nueva o usada, según el sondeo.

Añade este estudio que “en un contexto dominado por la cultura de la vivienda en propiedad, el 61,6% de la demanda se decanta por una vivienda en alquiler o en alquiler con opción a compra”. El 28,2% desea una vivienda en propiedad y la opción del alquiler crece hasta el 70,5% cuando se introduce la variable de capacidad económica, mientras que la propiedad cae al 20,5%.

Respecto al régimen de tenencia, el perfil del demandante de una vivienda en propiedad es el de un hombre de entre 25 y 34 años, con estudios de FP, un empleo asalariado fijo y con mucha o bastante necesidad de vivienda. En el caso del alquiler, el perfil es de hombre de entre 18 y 34 años, con estudios universitarios, un empleo asalariado temporal y con un equilibrio entre quienes tienen mucha o bastante necesidad y quienes tienen alguna o poca necesidad.

Este es parte del diagnóstico de demanda de vivienda, una demanda en la que la juventud, a la vista está, ocupa un lugar primordial. Para favorecer el acceso juvenil a un piso, el Gobierno foral mantiene vigentes una serie de ayudas dirigidas tanto al alquiler (las deducciones fiscales citadas son parte del paquete de medidas) como para la compra y la rehabilitación de viviendas.

En concreto y en el plan de arrendamiento protegido, destacan desde el Gobierno que 961 jóvenes menores de 30 años y otros 980 menores de 35, casi 2.000 en total, viven arrendados en viviendas de protección oficial destinadas al alquiler y suponen caso la tercera parte de los titulares (algo más de 7.000). Estos inquilinos pueden optar a subvenciones, en función de su capacidad económica, del 75%, 50% o 25% de la renta. Estas ayudas se otorgan al titular pero se abonan directamente al propietario de la vivienda, ya sea Nasuvinsa o promotores privados.

ayuda a compra y rehabilitación Por otro lado, siguen vigentes las ayudas establecidas por el Gobierno de Navarra para la compra de vivienda protegida nueva, sea VPO (vivienda de protección oficial) o VPT (vivienda de precio tasado) que pueden llegar a ser del 12% del precio de compra de la vivienda en el caso de que el adquiriente compre una VPO y sus ingresos no superen dos veces el IPREM (índice salarial situado en 2018 en 537,84 euros). El año pasado, un total de 358 personas menores de 30 años compraron 278 viviendas y recibieron en forma de subvenciones un total de 3.262.333,56€ . Por otro lado, la nueva ley de Vivienda de 2016 mejoró las ayudas a la rehabilitación con subvenciones que oscilan de entre el 30% y el 50% en función de los ingresos. En el año 2017, recibieron ayudas por rehabilitación de sus viviendas un total de 53 jóvenes menores de 30 años por un importe de 531.190,12 €, según datos solicitados a Derechos Sociales.