Esparza deja en una leve reprimenda los cobros de Alli por no asistir al Congreso de los Dipuados

El presidente de UPN asegura que ha dado indicaciones internas para que la situación “no se repita”
Rehuye contestar si exigirá responsabilidades políticas al diputado regionalista

“No nos gustan este tipo de noticias;hemos dado indicaciones para que no se repitan”

Andoni Irisarri / Patxi Cascante - Viernes, 16 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

pamplona - “Que no se vuelva a repetir”. Con esa regañina casi infantil zanjó ayer Javier Esparza, presidente de UPN, las ausencias de su cabeza de lista en el Congreso de los Diputados, Íñigo Alli, quien el pasado lunes admitió haber faltado a 9 plenos y llegar tarde o irse antes de otras 3 sesiones en lo que va de legislatura en las Cortes Generales.

Ausencias motivadas, tal y como explicó el propio Alli, por encontrarse “cuidando de su familia” o cursando un máster para directivos en la escuela de negocios privada del IESE, y que sólo fueron confirmadas una semana después de que un periódico de tirada estatal situase al político regionalista como el quinto congresista (de un total de 350) que más ha faltado a su trabajo desde junio de 2016.

Sin embargo, la no presencia de Alli en su puesto de trabajo no le privó de cobrar todas las sesiones parlamentarias que se celebraron sin su presencia, y que ahora el exconsejero de Políticas Sociales de Barcina asegura que va a devolver en parte, ya que considera que sólo ha sido ilegítimo el cobro de las sesiones de las que se ausentó por cursar entre abril y noviembre de 2017 el posgrado de dirección de la Universidad de Navarra en Madrid, valorado en 27.900 €. Pues todo este embrollo sólo mereció ayer una leve reprimenda por parte de Javier Esparza, que hasta ahora había dejado a UPN sin posicionamiento sobre el tema.

“hemos dado indicaciones” Ayer, antes del pleno, respondió a apenas tres preguntas sobre las ausencias de su diputado. No fue ni muy tajante ni muy ambiguo, así que dejó el tema en que a UPN “no le gustan” ese tipo de noticias. “No nos gustan, más allá de que afecten a todos los partidos políticos. Desde el primer momento nosotros hemos dado las indicaciones necesarias para que no se vuelvan a repetir”, indicó. Repreguntado sobre en qué consistirían esas indicaciones, Esparza se escudó para no contestar a la pregunta en que “quedan en el espacio interno de una organización como la nuestra”. No fue mucho más claro cuando al presidente de UPN se le preguntó por si no le parece una falta de coherencia pedir hace unos meses la dimisión de Barkos por las dietas del Ayuntamiento de Pamplona que archivaron la Fiscalía, la Audiencia Provincial de Navarra, el Supremo y el Tribunal de Cuentas basándose en haber cobrado dinero público indebido y no exigir la misma responsabilidad para su compañero de filas, que ha accedido a devolver una parte de dinero que, se deduce por sus actos, entiende que ha cobrado indebidamente. “Lo que está claro es que Alli no tiene el don que tiene la presidenta del Gobierno de estar en dos sitios a la vez”, tiró por la calle de en medio Esparza, quien de esta manera rehuyó exigir responsabilidades políticas al diputado. La huida, además, fue también literal. Porque tras dejar ese último sello Esparza dijo un escueto “muchas gracias” y abandonó casi de un salto el corrillo de periodistas para entrar al hemiciclo.

A Alli no le dejaron en mejor lugar los diputados que comparten ranking de ausencias. Irene Montero, portavoz de Unidos Podemos, salió en defensa de Alberto Garzón (un puesto por debajo de Alli en ausencias) asegurando que todas las faltas del coordinador federal de Izquierda Unida fueron “explicadas” al grupo parlamentario. Lo mismo dijo Joan Tardà, el cuarto con más faltas. El veterano diputado de ERC aseguró que muchas fueron por prescripción médica y, otras, por “cuestión política”. En ambos casos las notificó a la presidenta del Congreso, Ana Pastor. Por lo tanto, Alli se ha quedado como el único cargo público que no tiene una coartada consistente para justificar sus ausencias.

la legislatura de alli

210.000 €

sin rastro en la declaración de bienes. En noviembre de 2016, este periódico publico que Íñigo Alli no reflejó en su declaración de bienes en el Congreso de los Diputados los 210.000 € que cobró en concepto de baja voluntaria incentivada en CaixaBank, donde trabajó como director de inversiones antes de saltar al Gobierno de Barcina. La cantidad sí que quedó reflejada en la declaración de enero de la fugaz XI legislatura, pero luego fue sustituída por la de julio de 2016, en la que ya no había rastro de la indemnización. Tampoco en el currículum del diputado se explicita que Alli trabajó para Caja Navarra, quizá en un afán por ocultar su pasado en la entidad quebrada.

Adivino en el Congreso. Alli también fue noticia en agosto de 2017. Muy activo en sus redes sociales, el diputado subió una captura de la réplica que iba a dar en el pleno del día siguiente, anticipando que la sesión iba a ser “floja y decepcionante”.