Editorial de diario de noticias

Cerco al PP con las pensiones

Montoro responde a la protesta de los pensionistas con un populismo fiscal que la oposición replica exigiendo una subida de los subsidios del 1,6% y un pleno sobre el sistema público cuya sostenibilidad urge garantizar ya

Jueves, 1 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

las multitudinarias movilizaciones de colectivos de pensionistas para clamar contra la pérdida de poder adquisitivo perpetrada por el PP ha abierto en este partido la vía de agua que no le había ocasionado ni su corrupción estructural. La indignación en la calle de los pensionistas ha hecho saltar las alarmas en la derecha española, no tanto por lo justificado de la demanda por la revalorización real de los subsidios en línea con el IPC y no sólo del mísero 0,25% de los tres últimos años, sino principalmente porque los mayores de 60 años constituyen un nicho de votantes primordial. Al enojo ciudadano plenamente fundamentado debiera haber sucedido una respuesta gubernamental acorde con la situación de emergencia que viven muchos pensionistas y sobre todo respetuosa con todos ellos. Sin embargo, el Ejecutivo del PP ha vuelto a contestar con mera retórica y además de nuevo engañosa, pues el ministro Montoro anuncia que Hacienda estudia estímulos fiscales para pensionistas sin ninguna concreción y apelando genéricamente a la ayuda que necesitan por el déficit de autonomía personal. El escapismo populista que hasta fechas recientes le había funcionado al PP ha tenido al fin una respuesta contundente mediante una batería de oportunas iniciativas de la izquierda. En primera instancia, la proposición de ley socialista para que las pensiones suban el 1,6% con efectos a 1 de enero del ejercicio en curso, a lo que agregar el pleno monográfico solicitado por Unidos Podemos con comparecencia obligada del presidente Rajoy y de la ministra Báñez. La necrosis del sistema público de pensiones fruto antes que nada de la devaluación salarial por mor de la reforma laboral del PP, para una merma de las cotizaciones que explica el déficit anual de 18.000 millones y el vaciado del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, exige una reactivación del Pacto de Toledo para el abordaje integral de un drama estructural que en absoluto se solventa incentivando los planes de pensiones privados. Como tampoco incrementando el cómputo del subsidio de 15 a 25 años en 2022 o retrasando la edad legal de percepción de 65 a 67, fórmulas simplistas que plantea el PP con manifiesta falta de voluntad para implementar verdaderas soluciones. La creación de un impuesto a la banca es una propuesta a valorar, como el pago vía presupuestaria de los subsidios de viudedad y orfandad o el gravamen a las rentas del capital para sufragar las pensiones contributivas, entre otras ideas plausibles.

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