temporal en navarra

Tres horas de atascos en Iruña y retrasos del transporte público

220 PERSONAS Y 14 VEHÍCULOS FORMARON EL DISPOSITIVO | Hubo problemas en los accesos, Beloso, Labrit o Mendillorri La normalidad llegó al mediodía

Kepa García - Patxi Cascante/Javier Bergasa/Oskar Montero/Iñaki Porto/Unai Beroiz/Mikel Saiz - Jueves, 1 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

pamplona - Los efectos de la nevada más copiosa del invierno se dejaron sentir en Pamplona a primera hora de la mañana, especialmente entre las 7-7.30 y las 10.30 horas, cuando se produjeron las principales retenciones al tráfico rodado y retrasos en el transporte público. La situación se fue normalizando conforme pasaron las horas, lo que permitió recuperar la normalidad antes del mediodía. La jornada no dejó incidencias destacables, a excepción de daños materiales en algunos vehículos implicados en salidas de vía y los habituales inconvenientes que la nieve provoca.

La alerta ante el temporal siberiano hizo que los equipos movilizados por el Ayuntamiento estuvieran preparados desde el martes por la mañana conforme a lo dispuesto en el Plan de Nieve. 220 personas integraron el dispositivo de ayer en Pamplona, en el que además del personal municipal del servicio de jardinería y limpieza, se contó con la colaboración de personas voluntarias de la Cruz Roja y DYA.

A ellos se sumaron los 97 agentes de la Policía Municipal del turno de mañana, que también realizaron labores vinculadas a la nevada;y 14 vehículos quitanieves con esparcidores de sal, barredoras y otros equipos. Aproximadamente se utilizaron 70 toneladas de sal y fungentes para evitar placas de hielo.

La intensidad de las precipitaciones caídas durante la madrugada, con espesores de 15 centímetros, tuvo sus peores efectos a primera hora de la mañana, coincidiendo con el inicio de la jornada laboral y las entradas a los centros escolares.

El caos circulatorio que se generó en algunas calles y accesos a Pamplona fue de campeonato en esas horas iniciales, con vehículos atrapados, otros accidentados y autobuses cruzados en la vía con pasajeros tratando de sacarlos de la nieve para reemprender la marcha.

vías mas afectadas Avenida Zaragoza, avenida Navarra, avenida Aróstegui, cuesta del Labrit y los accesos a Pamplona desde Berriozar, San Jorge, Noáin, Mutilva, Burlada y Mendillorri registraron cortes y retenciones del tráfico rodado en las primeras horas de la mañana. Los problemas se fueron extendiendo a otros puntos de la ciudad mientras los retrasos se acumulaban en el transporte público urbano, con periodos de espera para los usuarios entorno a 60 minutos en algunas paradas.

Las líneas de Mendillorri (12), Gorraiz (20), Olloki (23), Sarriguren (18) y Buztintxuri (8) ya tenían problemas a las 6.55 horas y a las 8 de la mañana las retenciones se habían generalizado en las principales vías de acceso a Pamplona. Las calles Concepción Benítez y Monte Monjardín fueron cerradas en algún momento de la mañana, al igual que la avenida de Navarra desde San Jorge.

El Transporte Urbano Comarcal informó a las 10.15 horas de que las líneas 1, 6 y 9 no podían acceder a la UPNA, que la 12 no llegaba a Mendillorri y la 14 tampoco podía acceder a la trasera de la Plaza Consistorial. Para agilizar los trayectos, varias líneas se cortaron en dos: L4 en Mendillorri, L16 en la estación de autobuses, L17 en plaza Príncipe de Viana. y L18 en plaza Merindades.

fin de los atascos Después de tres horas y media complicadas, la normalidad comenzó poco a poco a llegar a la ciudad. Desde las 11.30 horas ya se podía circular sin demasiados problemas, a excepción de la cuesta de Labrit en dirección al centro y algún tramo en Mendillorri. Por lo que se refiere al transporte en autobús, las líneas retomaron sus recorridos habituales sobre las 13 horas, aunque persistía el problema de acceso a Olloki (la L23 sólo llegaba a la rotonda de entrada).

El alcalde Joseba Asiron quiso destacar el trabajo realizado por las 220 personas que integraban el dispositivo municipal. “Todo es susceptible de mejora. Aquí cualquier triunfalismo, sobre todo cuando hemos visto que ha habido problemas reales, está de sobra. Lo que sí puedo decir es que los medios han estado trabajando al 100%”, afirmó al ser preguntado por su valoración del dispositivo desplegado por el temporal.

En su opinión, “hay mucho por mejorar” y explicó que en los primeros momentos se priorizaron los lugares más conflictivos, los accesos, las vías con mayor volumen de tráfico. Sobre si piensa que la falta de costumbre de los ciudadanos ante grandes nevadas también ha podido dificultar la situación, comentó que “probablemente haya también cuestiones de esa índole” aunque quiso agradecer a la gente la paciencia que ha tenido y agradecer de manera muy especial a quienes renunciaron al vehículo privado para acercarse al trabajo o Pamplona en transporte público, porque “eso es muy meritorio”.

UPN y PSN no dejaron pasar la oportunidad de criticar a las formaciones del equipo de Gobierno, tras considerar que no se habían tomado las medidas necesarias para evitar los problemas en el tráfico.

Desde Policía Municipal han seguido insistiendo en pedir precaución a peatones en sus desplazamientos por la ciudad, ya que las bajas temperaturas pueden generar placas de hielo y provocar caídas a los viandantes. En cuanto a los conductores, se recomienda disponer de neumáticos de invierno en los vehículos y conducir de forma suave y sin giros ni frenazos bruscos. El Ayuntamiento mantiene los teléfonos 092, 010 y 948 420 640 para cualquier consulta sobre el estado de las vías urbanas.

Un empujón en equipo. Un autobús de villavesa de la línea 4, atascado por la nieve, fue empujado en mitad de la cuesta de Beloso por sus propios pasajeros y vecinos que subían andando a Pamplona. El accidente tuvo lugar a las 7.40 horas. Finalmente, el autobús ha llegado despacio a su destino. El conductor de villavesas Miguel Loján lleva más de una década al volante de los autobuses públicos y reconoció que no gustó nada entre los conductores del transporte público la imagen de un grupo de jóvenes intentando empujar un autobús. “Es un vehículo de doce toneladas es imposible moverlo”, apuntó, y añadió que “probablemente el conductor no se dio cuenta”. “Se corre el riesgo de que si patina la parte de atrás, el autobús puede ir hacia atrás y tirar al suelo a los jóvenes”, aclaró.