Mesa de Redacción

El Convenio no es pasado, es futuro

Por Joseba Santamaria - Viernes, 2 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

El Gobierno de Navarra y la Cámara de Comptos organizan hoy una jornada abierta al público en Baluarte sobre el Convenio Económico tras su renovación con el Estado a finales de 2017. Se trata de poner en marcha un proceso de información para extender el conocimiento sobre esta herramienta clave del actual autogobierno foral en la sociedad navarra. El mismo objetivo de la conferencia que ofreció ayer Pedro Luis Uriarte en los Tres Reyes, organizada por la sociedad Iparla de Iruña, sobre la realidad y potencialidad de este instrumento económico, fiscal y social, uno de los restos del viejo sistema político y legal foral que malsobrevivieron a la imposición de la llamada Ley Paccionada de 1841, que eliminó la consideración política de Navarra y la redefinió como una provincia más. Se trata de extender su conocimiento entre los navarros y navarras para desmontar los tópicos y falsedades que inciden en ideas como privilegio, insolidaridad y desigualdad. La salvaguarda del Convenio Económico, o del Concierto en la CAV, es fundamental para reimpulsar el desarrollo social, económico y cultural de Navarra y sostiene no sólo los restos de la antiguas capacidades políticas de los Fueros, sino todo el ámbito social, desde la sanidad a la educación o las infraestructuras. La recentralización y uniformización del Estado que intenta imponer una imaginaria España uniforme y centralista lleva años empeñada en impulsar de nuevo la sombra involucionista sobre el desarrollo del autogobierno y la consolidación del Estado plurinacional, y en ese discurso político, que repiten partidos y medios de comunicación con los mismos esquemas y argumentos que ya proclamaban en el siglo XIX, los derechos históricos de Navarra y la CAV son un objetivo prioritario. Y por esa deriva existe el riesgo de retroceder social, política y económicamente situando a los navarros y navarras en el absurdo de una supuesta igualdad en peores condiciones de calidad de vida. Si esa presunta solidaridad -de la que hace ahora bandera Ciudadanos, el partido antiforalista con el que se aferra desesperadamente a pactar Esparza para intentar llegar al Gobierno-, es empobrecimiento no es solidaridad, sino retroceso e injusticia para Navarra. Importante insistir en la pedagogía política.