ACABÓ CON LA VIDA DE SUS PADRES

El presunto autor tiroteo en la universidad de Michigan ya ha sido detenido

EFE - Sábado, 3 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 18:36h.

WASHINGTON.- Autoridades estadounidenses informaron hoy de que han detenido a James Eric Davis, el presunto autor de un tiroteo en el que acabó con la vida de sus padres y que ocurrió este viernes en la universidad de Central de Michigan (CMU).

"El sospechoso del tiroteo en el campus de la CMU está ahora bajo custodia", anunciaron a través de las redes sociales fuentes de esta universidad situada en la localidad de Mount Pleasant (Michigan, EEUU).

El suceso ocurrió este viernes cuando supuestamente Davis, de 19 años, disparó contra sus padres y acto seguido buscó refugio en el campus universitario, donde las autoridades iniciaron una operación de busca y captura que finalizó poco después de la medianoche.

"El sospechoso fue visto y denunciado por un individuo que viajaba en tren cerca de la parte norte del campus, poco después de la medianoche. Las autoridades respondieron a la llamada y procedieron a la detención del sospechoso sin mayores incidentes", detalló la CMU.

Aunque aún se desconocen los motivos que habrían llevado a Davis a matar a sus padres, después del incidente, el jefe de la Policía universitaria de la CMU, Larry Klaus, explicó que las primeras investigaciones concluyen que se trató de una "situación familiar".

Klaus también informó de que el parricida había ingresado en un hospital local la noche anterior por "una sobredosis", aunque posteriormente fue dado de alta.

A ese respecto, el jefe de la policía de la CMU, Bill Yeagley, explicó hoy en conferencia de prensa que Davis fue trasladado el martes por la noche a un hospital local tras haber sido visto deambulando por el campus "de manera errática".

Al día siguiente, añadió Yeagley, el sospechoso fue visto en el aparcamiento de la facultad, caminando con una pistola en la mano, pocas horas antes de que abriera fuego contra sus progenitores.

Las víctimas, James Eric Davis y Jeenen Davis, de 48 y 47 años respectivamente, residían en las afueras de Chicago (Illinois) y se habían desplazado a Mount Pleasant parae recoger a su hijo con motivo de las vacaciones de primavera.