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El consistorio de Ultzama no encuentra los acuerdos por los que se adjudicó el anteproyecto de la planta en 2007

El parlamentario Sergio Sayas (UPN) entrega un documento a Maiorga Ramirez (EH Bildu). En el centro, Irene Tortajada, ex secretaria municipal de Ultzama entre 2006 y 2007. (JAVIER BERGASA)

Una certificación de Alcaldía firmada en junio de 2017 dice que “no constan” resoluciones ni acuerdos de pleno al respecto
Comptos ya dijo que creía que en 2008 se hizo “una cobertura formal”

“Heredamos una planta muy deteriorada, en un estado absolutamente lamenteble de conservación” “El estado era de abandono y el mantenimiento era deficiente, con continuas averías” “El fabricante no daba piezas a nadie que no fuese su servicio oficial, algo que era ineficiente” “Una tubería discurría por encima de una canalización de electricidad;se puentearon las seguridades” “Si lo que quieres es generar gas, pensar en tratar sólo purines de vaca es un absurdo” “Necesitabas un millón para funcionar, y otro para dotar a la planta de recursos más competitivos”

Andoni Irisarri Javier Bergasa - Sábado, 3 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

pamplona - Comenzó siendo una derivada totalmente ensombrecida por las sospechas de una doble financiación y una facturación cruzada en torno a la planta de biogás de Ultzama, aspectos a priori más relevantes de un proyecto que cerró en 2016 después de haber recibido más de tres millones de dinero público. Pero todo el proceso de adjudicación del anteproyecto, los proyectos y otros trabajos que sirvieron como pauta para ir perfilando la planta han ido poco a poco ganando peso a medida que se han ido convirtiendo en un pequeño misterio. Comptos, en su informe de abril de 2017, sospechaba que la contratación de los trabajos en 2007 había sido inicialmente “irregular” por parte del Ayuntamiento, y que un año más tarde y con los trabajos ya hechos se le intentó dar “cobertura formal” mediante la tramitación de un expediente. Es decir, que se hicieron poco menos que a dedo y se vistió un santo después, por simplificar. Una teoría que gana fuerza después de que el Ayuntamiento de Ultzama haya certificado que no consta en los archivos municipales ninguna “resolución o acuerdo de pleno” en 2006 o 2007 por el que se encargue a Aierdi Ingenieros (la empresa que realizó los trabajos en 2007) la redacción del anteproyecto de la planta, con fecha de abril de 2007.

Pero la cosa no queda ahí. Al contrario. La situación se complica todavía más después de que la ex secretaria municipal entre septiembre de 2006 y noviembre de 2007, Irene Tortajada, asegurase ayer en su segunda visita a la comisión que “a dedo no se hizo nada”, que ella no realizó “ninguna contratación sin pliego ni condiciones”, que sí hizo “dos procedimientos negociados con ajuste a la legalidad” y que, aunque desconoce por qué no consta la documentación, esta tiene que obrar en el Ayuntamiento de alguna manera. Algo que, de paso, deseó que se encuentre rápido, en la medida en la que “se está poniendo en duda” su trabajo.

El detalle de que Tortajada cree que tiene que estar en el Ayuntamiento no es menor. La ex secretaria, que dejó su trabajo en Ultzama hace más de 10 años y a la que se volvió a llamar al Parlamento después de que se considerase que el episodio no ha quedado del todo claro, insistió mucho en que tiene que haber rastro oficial de las contrataciones en 2007. Bien en los libros de resoluciones de alcaldía (defendió que las contrataciones se resolvieron por esa vía), bien en el archivo municipal, bien en los ordenadores. Así se entiende que apelase a que las administrativas del Ayuntamiento son “personas competentes” o su petición para que un informático rastree bien el ordenador que ella usaba en el Ayuntamiento, porque sí que dijo que todo se hizo electronicamente a través del email de secretaría o mediante el fax.

¿2007 ó 2008? Lo que pasa es que a estas alturas, cualquier revelación nueva sobre este embrollo puede dejar en evidencia una u otra versión. Es lo que trató de hacerle ver el parlamentario Adolfo Araiz (EH Bildu), cuando planteó a la ex secretaria: “Si lo que usted dice es cierto, que todo en 2007 se hizo con un procedimiento de acuerdo a la ley, lo que no tendría sentido entonces es lo que pasó en el año 2008”.

Lo que ocurrió en 2008 es lo que ya señaló en abril de 2017 la Cámara de Comptos en su informe: que después de una “contratación previa irregular” por parte del Ayuntamiento, en 2008 se formalizaron unos expedientes para dar “cobertura formal” a un anteproyecto que Aierdi Ingenieros, previa oferta, había hecho en abril de 2007. Este expediente se formalizó en 2008 adjudicando mediante un proceso negociado el trabajo que ya estaba hecho. Y se adjudicó, casualmente, a la misma empresa que los había realizado un año antes, ya que las otras dos ofertas (de las ingenierías Tindaya e Inval) superaban de inicio el precio de licitación, quedando automáticamente excluidas del concurso, hecho que sus exrepresentantes siempre negaron que se hiciese a posta.

Que existió este procedimiento que Comptos cree que no es sino una “cobertura formal” está acreditado por tres procedimientos negociados, con todas las notificaciones y con tres resoluciones de alcaldía firmadas por Patxi Pérez Arregui, por aquel entonces alcalde de la localidad y actual miembro de la ejecutiva de UPN. Un hecho que movió a Araiz a plantear a Tortajada que si “en 2007 ya se había hecho” el procedimiento oportuno, qué sentido tenía repetirlo en 2008. “Yo eso lo desconozco, pero sí que sé que las ofertas son de 2007. Yo puedo dar fe de lo que hice, pero no tengo la documentación, y me gustaría acceder a ella, tener mi ordenador y poderles aclarar todo”, zanjó Tortajada.

de momento, sin resolver Es probable que todo este lío quede ahí, sin saber qué versión es la que de verdad es correcta y ajustada a lo que pasó.

Los únicos datos concretos sobre este asunto los han aportado Comptos y el secretario actual desde 2008, Alfonso Araujo, quien en el momento más tenso de su comparecencia dijo que se hizo “algo extemporaneo para justificar” una situación de hecho, y que el Ayuntamiento quería pagar la factura así y dar carpetazo a un problema. El Consistorio no encuentra las certificaciones que, supuestamente, tiene que haber del encargo de los trabajos realizados en 2007. La ex secretaria asegura que ella misma hizo dos contrataciones siempre ajustadas a la ley;que tiene que haber una documentación que no sabe por qué no aparece;que en cualquier caso no se hizo “nada a dedo”;y que de los procedimientos posteriores a noviembre de 2007 no puede responder, porque ya estaba de baja maternal, como reveló en la primera comparecencia. Las ingenierías negaron en sus comparecencias haber participado de un proceso ficticio. Y el exalcalde Patxi Pérez Arregui se negó a declarar. Nadie ha sido capaz de arrojar más luz sobre un apartado concreto que, como ayer concluyó Araiz, es “muy extraño y muy raro”.

entrega a la comisión

el documento de sayas, inservible

Certificación en el BON. Sobre la comisión, en un momento dado, sobrevoló la idea de que algunos documentos del Ayuntamiento se habrían extraviado. Hay quienes como Adolfo Araiz (EH Bildu) creen directamente que esas primeras adjudicaciones oficiales de 2007 nunca existieron y que los trabajos de anteproyecto y proyecto se asignaron a dedo. Pero Sayas quiso echar un capote a la compareciente y en un momento dado sacó un papel con el que no contaban el resto de grupos. Era, según dijo el regionalista, una certificación del Ayuntamiento con fecha de 28 de junio de 2007 en la que se daban algunos datos relativos a la existencia de los trabajos. Es algo que nadie duda. Constan los trabajos y algunas modificaciones firmadas por Aierdi Ingenieros en el año 2007. Lo que no sabe todavía la comisión y lo que se está investigando es si esos trabajos fueron convenientemente adjudicados en 2006 o 2007, y no fueron fruto de una cobertura formal a posteriori como sospecha la Cámara de Comptos en su informe.

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