Intensa nevada en Tierra Estella

Una nevada histórica

Miguel Ángel Remírez - Sábado, 3 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

LA NIEVE dio un giro de 180 grados al día a día de cientos de vecinos al cubrir de blanco Tierra Estella (y cada rincón de Navarra) el pasado miércoles, 28 de febrero. Los 12 centímetros de nieve de la ciudad del Ega -que llegó a superar los 20 centímetros en algunos puntos de la Merindad-, acapararon todas las conversaciones;no solo el propio miércoles sino también durante la jornada del día siguiente, 1 de marzo, día de mercado en Estella-Lizarra. Y es que la plaza de Los Fueros lució un aspecto diferente, más vacío que de costumbre, debido a que muchos de los comerciantes optaron por situar sus puestos bajo soportales para evitar los restos de hielo del día anterior que aún invadían parte del lugar.

La nevada afectó a todos los municipios de la Merindad. Comenzó alrededor de las 2.00 horas del miércoles y cayó ininterrumpidamente hasta las 14.00, dando paso a una lluvia que iba alternándose de vez en cuando con más nieve. El fenómeno, de una intensidad que no se recordaba desde hacía muchos años, vino acompañado de una rápida actuación municipal y no dejó incidentes graves.

El personal municipal de Estella-Lizarra trabajó desde cerca de las 4.30 horas en limpiar carreteras y aceras de la ciudad del Ega, con la prioridad puesta en centros educativos, hospitales, bomberos y puntos altos y en cuesta.

“Hemos tenido mucho trabajo, y sin parar”, afirmó Miguel Ángel Remírez, jefe de la Policía Municipal, que coordinó las acciones, con supervisión administrativa. en la que trabajaron los siguientes dispositivos: nueve profesionales de Servicios y Jardines;ocho empleados y dos vehículos de la empresa de limpieza viaria CESPA;y nueve operarios de Empleo Social Protegido.

Por su parte, cuatro coches de Policía Municipal se dedicaron a recorrer con cuñas quitanieves las carreteras de la zona, con el apoyo de un tractor y de un camión del Centro de Conservación de Carreteras de Navarra. “Hemos tenido que pasar con las cuñas y la sal tres veces a lo largo del día”, aseguró Remírez, ya que “al pasar, la nieve vuelve a caer encima y se vuelve a acumular”.

CENTROS DOCENTES Las escuelas fueron los que más notaron las consecuencias del temporal, sobre todo las de Arroniz, Dicastillo, Oteiza, Abárzuza y Sartaguda, que tuvieron que cerrar por la imposibilidad de acceso. En Estella-Lizarra, los centros de enseñanza permanecieron abiertos, aunque a medio gas, ya que los autobuses escolares pudieron realizar solo doce de las 43 rutas establecidas.

El colegio público Remontival contó con un total de 176 alumnos y 32 docentes de diferentes cursos y modelos, y al IES Tierra Estella pudo asistir un 30% de su alumnado. En Remontival la jornada fue “bonita y tranquila” según la directora del centro, Noemí Larrañaga, a pesar de que tuvieron que “reorganizar los grupos y las tareas del día a día”.

El IES optó por suspender las clases alrededor de las 10.30 horas, en coordinación con el CI Politécnico -con el que comparte autobús- y previa consulta con el inspector de Educación. A pesar de todo, ambos centros siguieron abiertos y el profesorado continuó trabajando. En el Politécnico se quedaron unos pocos alumnos, que se dedicaron a sus ejercicios de repaso.

A la escuela infantil Arieta asistieron pocos niños pero casi todo el personal y en los centros concertados Santa Ana y Lizarra Ikastola la asistencia no se vio casi afectada.

Hospital y vías En el hospital García Orcoyen faltaró profesional sanitario, pero el alcalde de Estella, Koldo Leoz (EH Bildu), quiso resaltar que “el servicio de ambulancias llega hasta arriba, ya que el quitanieves pasa una y otra vez”.

La circulación en la Merindad se cerró en el puerto de Urbasa (NA-718), entre los kilómetros 18 al 38, y también en los accesos a Viguria y a Arzoz (NA-7091 y NA-7042, respectivamente) del valle de Guesálaz. El resto de carreteras permanecieron abiertas, aunque se impuso el uso de cadenas. Muchos vecinos no pudieron acudir en coche a sus puestos de trabajo pero el Tierra Estella Bus no vio alterada su ruta establecida. “Ha habido poco tráfico porque la gente ha sido prudente”, destacó Remírez. “Si no ha sido necesario no ha cogido el coche”.