A Osasuna le sale su plan

VICTORIA EN EL SADAR | Un gran gol de Fran Mérida le da el triunfo al equipo de Diego Martínez, que se dedica a gestionar la renta, agazapado durante todo el segundo tiempo, ante un cádiz fallón

Javier Saldise | Javier Bergasa/Mikel Saiz - Domingo, 4 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

pamplona - Caminando sobre el alambre, con un evidente riesgo de caída, Osasuna cumplió con su plan y, pese las numerosas oportunidades que tuvo que soportar, se llevó los tres puntos frente al Cádiz. Sumar por victorias es lo único que importa y, si se asume este objetivo único, este reto a cada jornada, se deberán dar por buenos partidos como el de ayer. El equipo de Diego Martínez se aprovechó del golazo de Fran Mérida a los quince minutos de partido, despachó la primera parte con más o menos interés por el marcador, disfrutando así incluso de alguna mediana ocasión para rematar la faena, y se dedicó durante la segunda mitad a mantener las distancias, esta vez con éxito.

No cabe duda de que el Cádiz hizo de lo suyo para que Osasuna reculara y cediera, pero hubo una cuota importante, la más importante, en la actitud del equipo, en su consentimiento, para con ello conservar el marcador, por encima de todo. La media docena de oportunidades de gol de los gaditanos, que demostraron que con semejante puntería no van a poder ir a ninguna parte -la pelea por el ascenso sin gol se les va a hacer muy difícil-, se pierden en la estadística de este partido con final feliz, aunque la salud de los aficionados de Osasuna haya salido seriamente afectada de El Sadar un encuentro más. Habrá que ver hasta dónde se llega con estas maneras de equipo pequeño, de tacaño en el despliegue y en la ambición, pero la victoria brilla hoy en la clasificación como un triunfo con media docena de goles. Más o menos, porque no es lo mismo atar la confianza con un hilo que con un grueso cable de acero, pero esto queda en el apartado de cuestiones para mejorar.

Osasuna zanjó el partido en el primer tiempo. No se sabía que esto iba a ser así, aunque sí abundaron las señales acerca de que de fútbol atractivo y ambicioso, buscando ahondar las diferencias y hacer más mullida la victoria, no se iba a ver nada de nada.

golazo y nada más Fran Mérida, futbolista con clase que ya suma una cifra interesante de goles -media docena-, agarró una falta junto a un costado y, desde una posición no muy elegible para disparar a puerta, le coló el balón bombeado y templado junto a la escuadra, con el portero tardo de reflejos. Un guantazo y a la lona. No hubo más.

El equipo rojillo fue gestionando los minutos del primer acto frente a un Cádiz inofensivo, que no fue capaz de armar un remate entre los tres palos, tampoco cerca ni lejos. Osasuna tampoco electrificó el estadio con sus oportunidades, aunque una de David Rodríguez, tras una caída en el área de Kike Barja, casi encuentra el premio del segundo gol si no media la manopla del meta rival, Cifuentes.

Diego Martínez anunció cambios para cambiar e introdujo dos en la alineación inicial, dejando Aridane su sitio a Unai García y Roberto Torres a Borja Lasso. También cambió el dibujo del equipo, adoptando una defensa de cuatro jugadores y poblando el juego ofensivo con una línea de tres hombres por detrás del punta, David Rodríguez. Las variantes, sin embargo, no cambiaron el concepto principal de este equipo que, primero, es no perder y, si se marca, defender a dentelladas la renta. A esto se dedicó Osasuna en la reanudación, sin ocultarse y sin remilgos.

El segundo tiempo fue un monólogo del Cádiz. Un ejercicio de superioridad insolente del conjunto gaditano que perdonó la vida a Osasuna con un recital de oportunidades desaprovechadas. Hubo ocasiones claras para Perea, Garrido dos veces, David Barral, Álex Fernández y algún otro en un carrusel sin fin de intentonas sobre el área de los rojillos.

Osasuna fue mandando señales descaradas de que lo suyo iba a ser un ejercicio de conservación del resultado y supervivencia. Diego Martínez fue solidificando también el perfil de su equipo con la entrada de jugadores con ningún interés de pasar el centro del campo porque, entre otras cosas, el Cádiz no dejaba hacerlo.

Lucas Torró, en una jugada forzada, en un remate de urgencia en una acción puntual, acertó a enviar entre los tres palos, a siete minutos del 90, el único acercamiento de los rojillos con algo de intención en el segundo tiempo.

Osasuna sólo quiere dedicarse a ganar de la manera que sea y ayer, con la espalda pegando en la propia puerta, le salió su plan.

estadísticas

Osasuna Cádiz

3 Tiros a puerta 3

2 Tiros fuera 5

1 Ocasiones de gol 6

21 Faltas cometidas 15

18 Balones al área 29

3 Córners 5

1 Fueras de juego 1

42% Posesión 58%

2 Intervenciones del portero 2