Londres amenaza a Moscú por el caso del exespía ruso

Sergei Skripal y su hija se encuentran en estado crítico tras un supuesto envenenamiento en el sur de Inglaterra Boris Johnson advierte de que podrían no ir al Mundial de Fútbol

Miércoles, 7 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Londres responderá “con firmeza” a cualquier evidencia de que haya habido participación rusa en el envenenamiento del exespía Sergei Skripal, de 66 años, y su hija Yulia, de 33, en Reino Unido. Ambos permanecen en estado crítico en el hospital tras de ser encontrados inconscientes junto a un centro comercial en la localidad de Salisbury.

El ministro de Relaciones Exteriores británico, Boris Johnson, comentó el incidente diciendo que si bien no estaba señalando con el dedo a Moscú, si cree que Rusia es “una fuerza maligna y perturbadora”, sin descartar la adopción de nuevas sanciones. Mientras, desde la capital rusa negaron tener ninguna información sobre esta “trágica situación” y la Embajada de Rusia en Londres solicitó a las autoridades británicas que le proporcionen información sobre el caso.

En la isla pronto se recordó la muerte por intoxicación de Alexander Litvinenko en 2006. En aquella ocasión, el disidente ruso y ex oficial de inteligencia murió en Londres después de beber té mezclado con una sustancia radiactiva. Una investigación concluyó que su asesinato probablemente se llevó a cabo con la aprobación del presidente ruso, Vladímir Putin. Su viuda, Marina Litvinenko, reconocía ayer en una entrevista radiofónica que los hechos ocurridos en Salisbury le habían provocado un deja vu y pidió que las personas a las que se le otorga asilo político sean protegidos por el Reino Unido.

El titular de Exteriores también recordó lo ocurrido a Litvinenko durante su intervención ante los parlamentarios británicos en Westminster. “Les digo a los gobiernos de todo el mundo que ningún intento de quitar la vida de un inocente en el Reino Unido quedará sin sanciones ni impunidad”, puntualizó Johnson, para quien si se confirma que Rusia estuviera relacionado con el incidente en Salisbury, “sería muy difícil imaginar” que la representación del Reino Unido en la Copa del Mundo de fútbol de este verano vaya llevarse a cabo de “manera normal”.

Skripal, un ex coronel de la Inteligencia Militar de Rusia, fue encarcelado durante 13 años por Rusia en 2006. Su condenada fue por informar al Servicio de Inteligencia Secreta del Reino Unido, conocido popularmente como MI6, sobre la identidad de agentes de inteligencia rusos que trabajaban encubiertos en Europa. Unos servicios por los que había ingresado pagos a través de una cuenta bancaria en España.

“Habían tomado algo muy fuerte” En julio de 2010, fue uno de los cuatro prisioneros liberados por Moscú a cambio de 10 espías rusos en un canje de espías acordado con Estados Unidos en 2010, el mayor que se ha llevado a cabo desde la Segunda Guerra Mundial. A partir de ese momento, Skripal pasó a residir en Reino Unido y aquí recibe la visita frecuente de su hija Yulia, una mujer de negocios.

El domingo por la tarde, ambos fueron encontrados en el suelo mientras daban un paseo. Skripal estaba haciendo movimientos extraños con las manos, como mirando hacia el cielo, describió Freya Church, una testigo de lo ocurrió. La joven explicó a la BBC que los dos parecían haber tomado “algo muy fuerte”. Anteriormente, las cámaras de seguridad recogen al padre y a la hija caminando con tranquilidad por una calle y luego entrando en un restaurante, en un pub y un parque cercano. Estos tres lugares han sido ahora acordonados por la policía, como medida de precaución.

Dos agentes de policía que acudieron al lugar de los hechos también permanecen ingresados en el hospital, tras sufrir picaduras en los ojos, sarpullidos y sibilancias. En total, hasta diez personas sufrieron síntomas similares, incluyendo vómitos. La policía no ha revelado de qué tipo de sustancia se trata, pero instaron a cualquier persona que se sienta afectada a ponerse en contacto con los servicios sanitarios. Algunos medios británicos apuntan a que podría tratarse de fentanilo, una droga sintética “10.000 veces más potente que heroína”, tal y como apunta el diario conservador The Telegraph. Ante lo ocurrido, la policía antiterrorista ha decidido hacerse cargo de la investigación si bien, en un comunicado, puntualizaron que los hechos no son declarados un incidente terrorista, por lo que no hay riesgo directo para la población.

Los familiares de Skripal declararon a la BBC que el exespía creía que los servicios especiales rusos podrían ir tras él en cualquier momento. Un pariente explicó a los tabloides como el exespía afirmó en el pasado que sabía que no escaparía de su pasado con tanta facilidad: “Desde el primer día sabía que terminaría mal y que no lo dejarían solo”. De hecho, añadieron que tanto la esposa, el hermano mayor y el hijo del exespía han muerto en los últimos dos años en circunstancias misteriosas.

Cronología

23 noviembre 2006. El exagente del KGB Alexander Litvinenko fallece tras ingerir té contaminado con polonio radiactivo.

24 noviembre 2006. Hallada una “cantidad significativa” de una sustancia radiactiva en la orina del difunto. En una carta póstuma, Litvinenko acusa a Putin. Se hallan restos de radiactividad en la casa de Litvinenko, en un restaurante, en el hotel donde estuvo y en dos aviones.

8 diciembre 2006. Andréi Lugovoi, ingresado en Moscú con supuestos síntomas de radiación.

31 mayo 2007. Según Lugovói, Litvinenko y el multimillonario Boris Berezovski trabajaban para el espionaje británico, al que implica en el envenenamiento.

11 febrero 2014. El Tribunal Superior de Londres falla a favor de Marina Litvinenko, viuda del asesinado, quien reclama una investigación pública “más amplia que la forense”. 21 enero 2016. La investigación judicial británica, a cargo del juez Robert Owen, concluye que Putin “probablemente” aprobó el asesinato del exespía Alexander Litvinenko.