Camps presume de contar con el cariño de Rajoy pese a sus casos de corrupción

Guerra abierta entre el expresidente y Costa por la responsabilidad de la financiación ilegal del PP

Miércoles, 7 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

pamplona - Pese a reconocer que nunca vio las cuentas del PP valenciano, el expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps defendió ayer que las cuentas del PP “han sido siempre legales y ajustadas a derecho” y dijo sentirse arropado por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y por todo el partido, al que proclamó su lealtad. Camps declaró durante dos horas y media ante la comisión de investigación del Congreso sobre la supuesta financiación irregular del PP, en la que todos los diputados, excepto el popular, protagonizaron algún momento de tensión ante un arrogante Camps que dijo sentirse “orgulloso” de su gestión.

El expresidente de la Generalitat Valenciana y del PP en esa comunidad sostuvo que los presidentes de su formación y del Gobierno no se ocupan de las cuentas del PP y que lo “preocupante” sería que quien tiene ambas responsabilidades controlara la contabilidad interna porque eso podría significar que hay “algo raro”. “No sé cómo se financiaba el PP, no tengo ni idea, no sé nada de la financiación. Jamás vi las cuentas del PP, no era mi competencia”, sentenció en varias ocasiones recalcando que la contabilidad la aprobaban los órganos de dirección y también recibieron el aval de Sindicatura y el Tribunal de Cuentas.

acusaciones Camps quiso desmontar así las acusaciones vertidas en enero por quien fuera su número dos, Ricardo Costa, en el juicio sobre la trama valenciana de Gürtel, donde señaló que fue el expresidente quien decidió contratar Orange Market -la empresa de Álvaro Pérez, El Bigotes- para organizar los actos de campaña de las elecciones autonómicas y municipales de 2007 y las generales de 2008 y que éstos se financiasen en parte con “dinero negro”. En algunos de esos actos participó el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Camps, quien dijo ignorar absolutamente la legislación sobre contabilidad electoral, incidió en que era Costa el que hablaba con Génova para recibir “instrucciones políticas” sobre las campañas y enmarcó en la legítima estrategia de defensa de su ex número dos el hecho de que ahora haya cambiado la versión sobre este asunto que venía manteniendo durante los últimos nueve años, y haya señalado al expresidente como el cerebro de la estrategia de facturas falsas para pagar actos del PP por parte de empresarios que recibían adjudicaciones.

En este sentido, se mostró rotundo al afirmar que en su vida se ha “entrometido en las adjudicaciones”. “No encontrará un solo empresario ni un solo adjudicador que le diga lo contrario”, remachó, obviando que nuevo empresarios lo han admitido ante el juez, a la vez que negó haber ordenado o conocido a alguien que ordenase “ir a cobrar a nadie”, en referencia las empresas que presuntamente habrían financiado ilegalmente al PP. “Rajoy tendrá que decirle si le fallé”, dijo Camps, quien aseguró: “Noté el cariño de mi partido, de mi presidente y de mi secretaria general”.

A preguntas del diputado de Compromís Joan Baldoví, Camps admitió también que el Bigotes ya no es “su amiguito del alma”, como aseguró en su momento, y protagonizó varios rifirrafes con los diputados, especialmente con la de ERC Ester Capella al reprocharle una y otra vez que hablara de País Valenciano en lugar de Comunidad Valenciana (cuando el término aparece en el Estatuto). “Esta mujer ha venido a insultar a los valencianos”, le llegó a decir, lo que motivó numerosas intervenciones del presidente de la comisión, Pedro Quevedo, que le recriminó su actitud. Camps, además, reveló que el parlamentario de Ciudadanos Toni Cantó le dijo que había sido el mejor presidente de la historia en plena tormenta por la Gürtel, lo que fue desmentido por Cantó.

También tuvo enfrentamientos con el diputado socialista Artemi Rallo, a quien reprochó su “impertinencia” por decir que el PP le trata como a una “manzana podrida”. En ese momento, Camps reclamó al PSOE que pida perdón por haberle acusado en el caso de los trajes en un tono que Rallo censurado de “arrogante”. - D.N.