juzgado el pasado día 14-F en Donostia

Condenado a siete años de cárcel por abusar de su hija adoptiva de 17 años

Piden una pena de ocho años de prisión para un joven acusado de agredir sexualmente a una chica en Zarautz en 2015

Miércoles, 7 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia- La Audiencia de Gipuzkoa ha condenado a siete años de cárcel a un hombre que fue juzgado el pasado día 14 en Donostia por abusar sexualmente de la hija de su compañera sentimental cuando la chica tenía 17 años y a la que él había adoptado cuando la menor tenía 3.

Según fuentes del caso, el hombre ha sido condenado como responsable de un delito continuado de abusos sexuales por el que, además de la citada pena de prisión, deberá indemnizar con 6.000 euros a la perjudicada, quien en la actualidad es mayor de edad. Además, no podrá comunicarse con su víctima ni aproximarse a ella en un período de diez años.

Los hechos sentenciados ocurrieron en 2004 en el domicilio familiar, situado en una localidad de la comarca de Oarsoaldea, donde el procesado convivía con la víctima y la madre de ésta.

Según el escrito de acusación del Fiscal, que durante el juicio reclamó 11 años de reclusión para el inculpado, en una fecha indeterminada de aquel año coaccionó a su hija adoptiva para que, a pesar de su “contumaz resistencia”, se desnudara, y le permitiera practicarle diferentes tocamientos en la zona genital.

El texto del Ministerio Público detalla que, al día siguiente de este incidente, el procesado pidió a la joven que le masturbara, “cediendo finalmente ésta en su oposición”.

Durante la vista oral la víctima, que ahora tiene 31 años, aseguró que su padre la coaccionó para que accediera a las continuas proposiciones que le hizo “durante meses”, cuando su madre no estaba en el domicilio, con el pretexto de que pretendía quitarle el “miedo al sexo” que padecía, debido a una tentativa de violación que había sufrido previamente por parte de un vecino.

La mujer explicó asimismo que no se atrevió a denunciar lo sucedido por “miedo”, hasta que sus progenitores se separaron y le contó lo ocurrido a su madre.

En el juicio, el procesado rechazó haber abusado de su hija e insinuó que la víctima podría haberle denunciado por resentimiento, ya que él se oponía a una relación sentimental que la chica había iniciado con un hombre mucho mayor que ella y en una ocasión, en la que uno de los dos hermanos de la afectada acudió a vivir con ellos lo denunció a las autoridades porque se había fugado de prisión.

agresión Un joven se enfrenta a una petición de ocho años de cárcel acusado de agredir sexualmente a una chica que le culpa de no cesar, cuando ella se arrepintió, en unas relaciones que ambos habían comenzado de forma consentida en un domicilio de Zarautz, propiedad de los padres de un amigo común.

El hombre, por su parte, sostiene que el inicio de la relación fue de mutuo acuerdo y afirma que sí desistió del encuentro sexual cuando la chica se lo pidió porque ésta le dijo que le hacía “daño” mientras él la estimulaba con la mano.

El juicio por esos hechos, ocurridos la madrugada del 28 de junio de 2015 en el contexto de las fiestas patronales de San Pelayo, tuvo lugar ayer en la Sección Primera de la Audiencia de Gipuzkoa, donde la Fiscalía y la acusación particular -que ejerce la mujer- reclamaron ocho años de reclusión para el procesado, cuya defensa ha pedido su libre absolución. - Efe