A Isabel Ciriza, sindicalista y pionera

Por Chechu Rodríguez - Jueves, 8 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

En víspera de una gran movilización social y laboral en torno al 8 de marzo Día Internacional de la Mujer, Navarra pierde a una luchadora incansable en la defensa de la igualdad, la no discriminación sexista, lo derechos laborales y políticos.

Hoy seguía Isabel, y seguimos nosotros reivindicando lo mismo.

Hay cambios sociales que se van fraguando durante mucho tiempo, y hay personas imprescindibles para entender algunos movimientos sociales. Una de esas personas es Isabel Ciriza Muro compañera de CCOO que acaba de fallecer.

Isabel fue pionera como mujer sindicalista, que trató de introducir ya desde 1977 las reivindicaciones feministas. El ámbito laboral, en aquella época, estaba totalmente masculinizado, al igual que el sindicalismo. Ella supo comprender y luchar a favor de la presencia de la mujer en los órganos internos de CCOO, “las mujeres queremos estar representadas en los órganos de dirección de CCOO, como garantía de que nuestra problemática va a salir adelante” defendió en varios congresos.

Su defensa de un sindicato de hombres y mujeres iguales en participación y en representación le llevó a ocupar la máxima responsabilidad en la Federación de Sanidad y a formar parte de las Ejecutivas de CCOO de Navarra con J. Garatea como secretario general.

Ya en aquella época, mediados de los 70, la cuestión que más preocupaba a las mujeres trabajadoras en los centros de trabajo era la discriminación laboral y salarial a la que eran sometidas. No había duda, entre las obreras y enlaces sindicales, de que la discriminación se producía por razón de sexo.

Una reivindicación que siempre estaba presente en las plataformas era la de la igualdad salarial, luchaban para que las mujeres no tuvieran que estar cobrando un salario como aprendizas durante cuatro años, frente a los hombres que sólo lo percibían en los dos primeros años de trabajo. Esta reivindicación era muy sentida entre las mujeres, que trabajaban igual que sus compañeros y cobraban la mitad. E Isabel estaba ahí, en esos momentos intensos para el sindicalismo y el feminismo.

Un buen número de mujeres jóvenes que encontraron empleo en este período se incorporaron casi simultáneamente al sindicalismo y al feminismo, alcanzando un liderazgo importante en el contexto de confrontación social del final de la dictadura, con la consolidación de los nuevos o renovados sindicatos. Sin la presencia activa de estas mujeres no se entienden las luchas reivindicativas en las empresas;tampoco puede entenderse, sin ellas, el cambio de paradigma del protagonismo masculino en el movimiento sindical producido en el inicio de una interlocución social inédita, con la entrada en las plataformas de las reivindicaciones de igualdad y no discriminación propuestas por las nuevas trabajadoras.

Isabel fue una pieza importante de ese puente que enlazó el movimiento sindical con el feminismo, siendo la misma cara de una doble discriminación: la de clase y la de género.

Hoy, sin duda CCOO ha avanzado mucho en su mirada interna hacia el papel de nuestras compañeras, hoy la sociedad ha avanzado también muchísimo en igualdad, si la huelga del 8 de marzo y la reivindicación cotidiana de la igualdad tiene sentido es también por la pelea de aquellas pioneras que en 1977 se atrevieron a alzar la voz por la igualdad, a pesar de que en aquellos primeros congresos perdieran la votación, gracias Isabel por tu lucha.El autor es secretario general de CCOO Navarra

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