OSASUNA la actualidad

“Preguntaba y escuchaba”

Fermín Ezcurra, junto a José Mari Iglesias (padre), en las oficinas de la Plaza del Castillo.

los empleados | dos generaciones de los iglesias y ostívar hablan del ezcurra de puertas hacia adentro, en las oficinas de la plaza del castillo, donde dejaba hacer y se asesoraba

“Ha sido el mejor presidente de la historia de Osasuna, una muy buena persona” “Se preocupaba por los empleados, a veces venía a El Sadar y quería saber cómo nos trataban” “Llegó para controlar el dinero y lo hizo muy bien;también preguntaba, otros no”

Javier Saldise Amestoy | Javier Bergasa Mendive - Jueves, 8 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

pamplona - Aunque el presidente de Osasuna está llamado a tener su cuota de presencia pública -los adláteres también enloquecen por ello-, Fermín Ezcurra fue, en la medida de lo posible, un hombre discreto. El Ezcurra de puertas para adentro es el que desarrollaba su actividad en el club, en las oficinas de la Plaza del Castillo, donde dejaba hacer, preguntaba y, por lo que dicen, también escuchaba. Virtud nada común en cuanto se cruza como directivo el umbral de El Sadar.

Los Iglesias, José Mari padre e hijo, están desde antes de Ezcurra y después y con el mandatario fallecido han mantenido una relación cordial, personal y profesional, excelente. “Yo entré en Osasuna en 1942”, recuerda José Mari Iglesias padre, 88 años. “Pues fíjate, estuve con Ezcurra desde que entró en 1971 hasta que se fue. Me ha afectado mucho su fallecimiento. Fue una persona muy buena, con el que siempre nos hemos llevado muy bien. Ha sido el mejor presidente de Osasuna, muy buena persona. Siempre se preocupaba por los empleados, por cómo estábamos, por las condiciones. Pocos hay que se fijen en estas cosas. Ha sido el mejor presidente”.

José Mari Iglesias hijo también trabajó con Fermín Ezcurra, desde 1988 hasta su marcha del club. “A mí me dijo un presidente que yo era ezcurrista...”,rememora. “Era un persona muy correcta, que dejaba a los trabajadores hacer y que, en algunas cuestiones, también preguntaba, escuchaba. Algunas veces aparecía por las oficinas de El Sadar, dándose alguno de sus paseos, y nos preguntaba cómo nos trataban. Siempre decía: “A los trabajadores hay que tenerlos contentos”. Era una persona seria, muy educada con todo el mundo y también con nosotros, continúa. Siempre nos defendía cuando alguno se metía con nosotros o con nuestro trabajo”.

Jesús Ostívar, ya jubilado, es otro de los que tuvo trato directo con Fermín Ezcurra en las distintas facetas que desempeñó en el club. El delantero de Peralta estuvo ocho años como jugador -hasta 1978- y desde 1980 como empleado. “Hay que reconocer que llegó para hacer una cosa y lo hizo bien. El dinero no se podía gastar de cualquier forma. Se hizo con él Tahonar y también se mejoró el estadio. Luego, es normal, cuando llegaron los problemas y las críticas se encontraba cansado, es lo que ocurre cuando llevas mucho tiempo al pie del cañón”.

“Era un persona cercana”, continúa. “Nos comentaba y preguntaba cosas sobre algunos asuntos, no sé si luego hacía las cosas de eso modo o no, pero por lo menos preguntaba. Otros no. Ha vivido muchos años, ha tenido una buena calidad de vida y hasta los últimos tiempos se ha encontrado bien. Fue un buen presidente para Osasuna y ahí están las cosas que ha hecho. Le gustaba mucho la cantera y los futbolistas que se hacían en la casa. Para traer a otros que no eran tan buenos, lo tenía claro que no se podía gastar por gastar para no mejorar”.

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