8M: a la huelga madre yo voy también

Tere Saez - Jueves, 8 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 16:02h.

Madre, voy junto con miles de mujeres en todo el mundo. Miles que hemos dicho basta a una sociedad que permite y naturaliza, la discriminación, la desigualdad y la violencia contra las mujeres. Nos hemos unido feministas de cerca de 50 países para decir Basta y llamar a una huelga de Mujeres para visualizar que si nosotras paramos, se para el mundo. Razones nos sobran Una huelga generalizada en la que todas podemos hacer algo y no tiene por qué ser lo mismo. Para 24h y estar en todas las movilizaciones y acciones. Para cuatro horas, dos, acudir a los actos, ponernos el delantal todo el día o colgarlo desde nuestros balcones o ventanas, el brazalete en los espacios en los que estemos. También los laborales en caso de que por imperativo de cuidado obligatorio o por circunstancias personales ligadas a nuestra situación generalizada de precariedad en este mundo no podamos materializar un paro, podemos estar con nuestro distintivo, corazón y pensamiento con el resto de compañeras que lo tiene un pelín más fácil y van a estar visualizándola no estando en sus trabajos, sean los que sean. En Tudela y en Baztan, pasando por Lizarra Es una huelga tan inusual, que va a costar saber la incidencia, porque los parámetros de medir otras huelgas, no nos valen. No sirven para un planteamiento que a pesar del convencimiento que una tenga, es imposible dejar el cuidado, ya que este sostener la vida. Pero... si entre unas y otras vamos a hacer entender ese viejo lema tan nuevo en estos momentos y lleno de energía de que si nosotras paramos. Se para el mundo Un mundo que ha mirado para otro lado. Pero quea partir de este 8 de marzo de 2018, no va a poder seguir haciéndolo. Un mundo que ante esta explosión colectiva va a tener que abordar y poner medidas reales. Desde la precariedad hasta la brecha salarial, la invisibilización del trabajo de cuidados, las violencias machistas y cotidianas, el techo de cristal, el suelo pegajoso, la negación y desvalorización de nuestra historia o los recortes de derechos. Hoy, Las cifras de paro y empleo son peores para las mujeres que para los hombres. El propio Consejo Económico y Social (CES) advirtió hace meses de que la evolución laboral de las mujeres es peor que la que están experimentando los hombres. 400.000 mujeres trabajan a jornada parcial por las obligaciones familiares Las mujeres somos mayoría en las ocupaciones peor pagadas. La brecha salarial entre mujeres y hombres es transversal: afecta, aunque en distinta envergadura, a mujeres de todos los niveles formativos, edades y ocupaciones. En Navarra cobramos 8000 euros menos al año. Las mujeres somos mayoría entre las pensiones más bajas Las mujeres dedican el doble de horas al trabajo no pagado. El trabajo de cuidados no remunerado sigue mayoritariamente en manos de mujeres. Los hombres dedican de media 14 horas semanales a estas tareas frente a las 27 horas que emplean las mujeres. Detrás de este dato se esconde la doble jornada que arrastran las mujeres, la discriminación en el empleo o la imposibilidad de que exista conciliación, no solo para las mujeres. La representación de las mujeres en los ayuntamientos, parlamentos y gobiernos no alcanza la paridad. La representación de las mujeres en instituciones y puestos de poder y responsabilidad está lejos del equilibrio. Las mujeres son más de la mitad de las personas tituladas en nuestro país, pero apenas tienen presencia en los altos cargos de la administración o en los consejos de administración de las cotizadas en el Ibex 35, y son minoría entre los catedráticos y los profesores de investigación de organismos como el CSIC. El techo de cristal La violencia que sufren las mujeres por el hecho de serlo no cesa. Desde el año 2002, más de 900 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas. Los últimos datos oficiales sobre violaciones cometidas en Estado Español reflejan un crecimiento del 11,3% en los nueve primeros meses de 2017 respecto al mismo periodo del año anterior, con 1.054 casos conocidos, que suponen más de cuatro violaciones diarias. Y tenemos que seguir aguantando ser cuestionadas sobre nuestra vida sexual y lúdica. Estamos cargadas de razones para hacer esta huelga. El mundo esta vez, sique va a cambiar de base. Las nada de hoy quieren derechos y corresponsabilidad, compartir el trabajo productivo y reproductivo. En definitiva queremos ser libres, con igualdad de derechos, estar vivas y gozar de la vida y de nuestro cuerpo Madre, yo sé que si vivieras, tu estarás conmigo en esta huelga. A mi lado y con la misma ilusión. Yo por ellas madre y ellas por mí.

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