Escocia advierte a May de que no aceptará un ‘brexit’ duro y propone la vía noruega

Desde Dublín, Donald Tusk insta al Reino Unido a dar “soluciones realistas” para la frontera que divide a Irlanda

“Para minimizar el daño sobre la economía hay que seguir en el mercado único y la unión aduanera” “El riesgo de desestabilizar el frágil proceso de paz debe ser evitado a toda costa;seremos firmes en esto”

Viernes, 9 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Edimburgo/Dublín - La ministra principal de Escocia, la nacionalista Nicola Sturgeon, rechazó ayer el plan para el brexit del Gobierno británico por considerarlo “extremo” y propuso que el Reino Unido continúe formando parte del mercado único y la unión aduanera con un modelo similar al de Noruega. En un artículo publicado en el diario The Scotsman, Sturgeon defendió que “la mejor manera de minimizar el daño” sobre la economía que, en su opinión, producirá la salida de la Unión Europea (UE) “es mantenerse en el mercado único y la unión aduanera”. Se trataría de imitar el acuerdo del que goza Noruega, que si bien no forma parte del club comunitario, sí tiene acceso a los espacios europeos de libre comercio. Sturgeon afirmó que se podría conseguir si la primera ministra, Theresa May, “fuese capaz de liberarse de la línea dura” que defienden algunos miembros del Partido Conservador.

Añadió que en tal escenario, el Reino Unido “podría permanecer dentro del mercado único, en lugar de tener que renegociar su pertenencia -que solo sería parcial- a través de una compleja serie de acuerdos”.

Para la líder del Partido Nacionalista Escocés (SNP) un brexit duro supondrá que las próxima generaciones “tendrán que soportar el peso de otro experimento ideológico de derecha”.

“Elbrexit fue ampliamente rechazado por Escocia, y aún existe menos apoyo para el brexit extremo que persigue la primera ministra”, destacó, para añadir que parte de las propuestas de May ya han sido rechazadas por la UE”, por lo que existe un “peligro muy real” de que las negociaciones arrojen un “resultado catastrófico”.

En un discurso pronunciado el pasado viernes, May dijo que el Reino Unido quedará fuera del mercado común y la unión aduanera, pero negociará estar asociado a agencias europeas y evitar una frontera visible entre las dos Irlandas.

El Gobierno británico y el escocés mantienen tensas negociaciones sobre la devolución a los parlamentos nacionales de más de 110 competencias en materia de agricultura, pesca, seguridad alimentaria y justicia que dejarán de estar bajo jurisdicción europea tras el divorcio de Bruselas.

Los ejecutivos de Escocia y Gales quieren que estas sean devueltas directamente a sus parlamentos, algo que el Reino Unido ve con cautela, ya que prefiere crear un marco general para ciertos asuntos.

“Irlanda somos todos” Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, subrayó ayer que el Reino Unido debe presentar “soluciones realistas” para evitar el establecimiento de una frontera estricta en la isla de Irlanda tras su salida de la Unión Europea. Tusk hizo esas declaraciones después de reunirse en Dublín con el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, a quien dijo que “todos los líderes” comunitarios, “sin excepciones”, están “en contra de una frontera dura” que perjudique al proceso de paz y a las economías de su país y de Irlanda del Norte. “El brexit es una cuestión que atañe a los Veintisiete, incluida Irlanda, y al Reino Unido, en lugar de solo a Irlanda y al Reino Unido”, declaró Tusk, en referencia a las voces que desde Londres consideran que la posición de Dublín respecto al asunto de la frontera impedirá el avance de las negociaciones sobre este divorcio. Varadkar, por su parte, agradeció el apoyo mostrado por sus socios comunitarios y señaló que su “opción preferida” para evitar el establecimiento de una frontera estricta es la que se lograría a través de un “amplio” acuerdo final de separación que “favorezca una estrecha relación” entre los dos bloques negociadores. - Efe

Aduanas y Mercado

Londres quiere una salida ‘total’

Irlanda. El Gobierno de la primera ministra británica, la conservadora Theresa May, insiste en que todo el país, incluida Irlanda del Norte, abandonará la unión aduanera y el mercado único tras el brexit, a pesar de que también se ha comprometido a mantener una frontera entre las dos Irlandas “invisible”. Si Londres no presenta “soluciones realistas” para lograr ese objetivo, Bruselas ha propuesto que el territorio irlandés bajo soberanía británica siga dentro de esos dos espacios económicos para mantener la libre circulación entre las dos jurisdicciones irlandesas, clave para el proceso de paz. - Efe