El encuentro entre Trump y Kim Jong-un el próximo mayo marcará un hito histórico

Seúl confía en que la cumbre EEUU-Pyongyang quedará registrada como el hecho que hizo posible la paz en la península

Andrés Sánchez Braun - Sábado, 10 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

sEÚL - El presidente surcoreano, Moon Jae-in, calificó ayer de “hito histórico” la cumbre que han acordado para mayo el norcoreano Kim Jong-un y el estadounidense Donald Trump, en lo que supondrá la primera reunión que mantienen líderes de ambos países. Moon aseguró por boca de un portavoz que el encuentro de mayo para hablar sobre el programa nuclear norcoreano “quedará registrado como el hito histórico que hizo posible la paz en la península coreana”.

En ese sentido, consideró que, con la cumbre, la desnuclearización de la península de Corea quedará enmarcada “en la senda adecuada”.

El presidente surcoreano elogió además el “coraje y sabiduría” de los líderes de Washington y Pyongyang y alabó especialmente a Trump del que dijo que tras “aceptar gustosamente” la invitación de Kim, “recibirá los elogios no sólo de la gente del Sur y del Norte, sino también de la gente de todo el mundo”.

Las palabras de Moon llegaron poco después del anuncio en Washington de que Kim y Trump se reunirán en mayo y de que Pyongyang haya ofrecido suspender sus ensayos de armas nucleares para abordar un proceso de desnuclearización de la península de Corea.

El anuncio lo realizó una delegación surcoreana que viajó a EEUU para informar a Washington de su reciente entrevista con Kim Jong-un en Pyongyang y para transmitir la sorpresiva invitación del dirigente norcoreano a Trump que, contra todo pronóstico, la aceptó casi de inmediato.

en territorio neutral Aún no se ha concretado el lugar de la reunión, aunque se especula con que se produzca en la militarizada frontera intercoreana, por ser considerada territorio neutral. De hecho, es ahí donde Kim Jong-un se reunirá a final de abril con Moon Jae-in gracias a un acuerdo que también se alcanzó durante el viaje que los emisarios surcoreanos realizaron al Norte a principios de semana.

Algunos expertos atribuyen como motivo para el repentino acercamiento que ha mostrado el régimen norcoreano tras un 2017 cuajado de pruebas de armas y cruces de amenazas con el propio Trump. Consideran que Pyongyang tiene ahora un verdadero elemento disuasorio con el que negociar con Washington y poder garantizar su supervivencia. Otros atribuyen méritos a Moon Jae-in, que ha apostado pacientemente por una doble vía de acercamiento y presión diplomática con Pyongyang, y algunos incluso consideran que el régimen puede haber optado por el diálogo ante la dureza de las sanciones y el temor a que Trump cumpla con sus amenazas de atacar.

La histórica cumbre de mayo servirá en cualquier caso para conocer más sobre las verdaderas intenciones del hermético país asiático.

gracias a la estrategia de Trump El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, aseguró ayer que su Gobierno no hizo “ninguna concesión” para lograr que Corea del Norte accediera a negociar, y atribuyó ese avance a la estrategia del presidente estadounidense, Donald Trump, para “aislar” al régimen norcoreano.

“Los norcoreanos van a venir a la mesa negociadora a pesar de que Estados Unidos no haya hecho ninguna concesión, y de que, trabajando de cerca con nuestros aliados, hemos aumentando constantemente la presión al régimen de Kim” (Jong-un), dijo Pence en un comunicado.

“El deseo de Corea del Norte de reunirse para discutir sobre la desnuclearización, al tiempo que suspende todas las pruebas nucleares y de misiles, demuestra que la estrategia del presidente Trump para aislar al régimen de Kim está funcionando”, argumentó.

El vicepresidente se pronunció así un día después de que el Gobierno surcoreano anunciara que Trump y Kim se reunirán antes de finales de mayo, en lo que supondría el primer encuentro cara a cara de la historia entre los líderes de Estados Unidos y Corea del Norte. “Nuestra determinación es firme y nuestra política sigue siendo la misma: todas las sanciones siguen estando en pie y la campaña de presión máxima continuará hasta que Corea del Norte dé pasos concretos, permanentes y verificables para acabar con su programa nuclear”, afirmó Pence.

Conversar, no negociar El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, dijo desde Yibuti que cree que aún llevará “algunas semanas” fijar la reunión entre Trump y Kim, y que él cree que aún es pronto para mantener “negociaciones”, pero no para “conversar” con Corea del Norte.

El anuncio sobre la reunión lo hizo el jefe de la Oficina de Seguridad Nacional de Corea del Sur, Chung Eui-yong, quien se reunió con Trump en la Casa Blanca para transmitirle un mensaje de Kim Jong-un, a quien había visto el lunes en Pyongyang.

Aunque algunos informes de prensa indicaron que Chung Eui-yong había entregado a Trump una carta de Kim solicitándole la reunión, fuentes de la Casa Blanca negaron la noche del jueves la existencia de esa misiva, y aseguraron que el funcionario surcoreano transmitió verbalmente a Trump las intenciones del líder norcoreano.

Chung también dijo que Corea del Sur, Estados Unidos y el resto de aliados mantendrán “la presión” diplomática y económica “hasta que Corea del Norte cumpla sus palabras con acciones concretas”.

programa nuclear

trump pone condiciones

Pide acciones concretas. Donald Trump no se reunirá con Kim Jong Un si Pyongyang no lleva a cabo “acciones concretas” que respalden las “promesas” formuladas por el país, según la Casa Blanca. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, resaltó ayer que Trump “espera que se puedan conseguir progresos” durante el encuentro, al tiempo que manifestó que aún no se ha cerrado ni fecha ni lugar. Así, indicó que Corea del Norte “ha hecho promesas, como la de desnuclearizarse, de detener las pruebas nucleares y balísticas y reconocer que las maniobras militares regulares entre Estados Unidos y su aliado, Corea del Sur, van a continuar”.