la carta del día

Otorrinos operando estómagos

Por Mikel Larraza Arbizu - Sábado, 10 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

En febrero fue presentada por UPN una iniciativa parlamentaria en la que, entre otras cosas, se propone que los maestros funcionarios que no tienen la especialidad en educación infantil, puedan adquirir esa titulación universitaria por impartir las áreas propias de dicha especialidad durante tres años. Es decir, que sin tener la formación necesaria en educación infantil, puedan recibirla por haber trabajado tres años en esa etapa, impartiendo áreas que en principio no deberían impartir puesto que no poseen esa titulación, pero que el departamento permite que las impartan, porque si no no sería posible llevar adelante los programas PAI.

Permítanme hacer un símil. Es como si un médico especialista en otorrinolaringología que ha estado operando junto a un cirujano de digestivo, debido a que las afecciones que se producen en la parte alta del aparato respiratorio afectan a dolencias intestinales, a los tres años le dieran la especialidad en digestivo. ¿Usted se dejaría intervenir quirúrgicamente del colon por ese otorrinolaringólogo capacitado por la Administración, pero no por la universidad competente?

Conviene saber que hasta hace bien poco, para ser maestro especialista en inglés se debía estudiar la carrera de Magisterio en educación primaria con la especialidad en lengua extranjera. Con el nuevo sistema de grados esto ha cambiado y existe la posibilidad de estudiar educación infantil con mención en lengua extranjera. No obstante, la mayoría de los docentes que imparten esta materia hoy por hoy en infantil, son los del primer ejemplo, especialistas de primaria trabajando en infantil como profesores de la asignatura de inglés.

En el caso de los centros con Programas de Aprendizaje del Inglés (PAI), estos mismos maestros ejercen de cotutores impartiendo materias propias que exclusivamente deberían impartir las personas formadas regladamente en educación infantil, aunque al menos es de suponer que tienen a otra persona que sí tiene la titulación necesaria al lado, dando clase con ella, por eso la definición de cotutoría.

Lo que ahora se propone mediante esta iniciativa es sobrepasar la ya de por sí injusta situación, para que directamente estas personas sean tutores sin haber estudiado la carrera correspondiente. Esto deja claro cuál es el estatus que dan algunos a los maestros, dando igual que las cosas se hagan de cualquier manera.

Todo este despropósito lo está llevando a cabo el grupo parlamentario que cuenta con personas que no deberían tratar de esta manera la labor docente, ya que tienen entre sus filas a un presidente maestro y pedagogo (Javier Esparza), una parlamentaria logopeda y pedagoga (Ana San Martín) y todo un exconsejero de Educación y actual vicepresidente segundo de la mesa del Parlamento (Alberto Catalán). Todos ellos desprecian la labor docente haciendo ver que un profesor especialista en lengua extranjera, de Primaria, no lo olvidemos, está perfectamente capacitado para ejercer en infantil sin ninguna o muy escasa formación en edades más tempranas.

Sin entrar a valorar el tratamiento que algunos dan a las lenguas extranjeras frente a una de las oficiales (cuestión que daría para otro artículo), resulta increíble cómo con tal de buscar el interés partidista se es capaz de pervertir un sistema educativo hasta el punto de atacar los pilares básicos de éste como son la formación metodológica y pedagógica de uno de sus principales activos, las maestras y los maestros, y lo que es más preocupante, poco les importa experimentar y especular negligentemente con la educación de criaturas de entre 3 y 5 años.

El autor es irakasle