obra dirigida por Fermín Cariñena

Lilura Teatro se estrenará este viernes en la ENT con ‘Santa Perpetua’, de Laila Ripoll

La obra de la nueva compañía navarra, dirigida por Fermín Cariñena, se representará también el sábado y el domingo
El teatro grotesco y el humor oscuro se dan cita en este texto sobre la memoria histórica

“La obra está llena de simbolismo y de metáforas;Perpetua es tan vieja como la injusticia”

Ana Oliveira Lizarribar | Elur Olabide/cedida - Martes, 13 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

pamplona - La sala de la Escuela Navarra de Teatro (c/ San Agustín, 5) acogerá este viernes (20.00 horas) un doble estreno, el de la compañía profesional navarra Lilura Teatro, que debuta con el montaje Santa Perpetua, una propuesta en torno a la memoria histórica escrita por Laila Ripoll y estrenada hace unos años por Producciones Micomicón. Fermín Cariñena dirige a un reparto formado por Iker Bengotxea, Javier Chocarro, María Sánchez y Fernando Eugui. La chelista Mireia Pla Codina interpretará en directo la música que ha compuesto específicamente para la obra, que también se representará el sábado 17 y el domingo 18 de marzo a la misma hora.

Fermín Cariñena quedó fascinado -quizá por eso el nombre de la compañía- cuando vio en la misma sala donde ahora va a estrenarla la función que Micomicón ofreció de Santa Perpetua. “Me enamoré de los textos y del trabajo de los actores”, recuerda. Pasados tres años, “seguía pensando en la obra, hay textos que parece que te persiguen”, y contactó con una conocida de Ripoll, que enseguida le dio facilidades para montarla. “Incluso me dijo que le haría ilusión venir a vernos;a ver si es posible”, agrega Cariñena, que destaca la “esencia lorquiana” de esta historia y “lo cercana que resulta en la actualidad”. En concreto, para escribir Santa Perpetua, la autora se inspiró en la historia real de una mujer de Ciudad Rodrigo (Salamanca) que después de la guerra Civil decidió vivir encamada. La susodicha se convierte en una santa de masas, capaz, dice, de verlo todo, el presente y el futuro, pero con un pasado que no quiere volver a mirar. Y vive rodeada, más bien servida por sus dos hermanos (Plácido y Pacífico), que viven atrapados en una casa con una atmósfera irrespirable bajo el cerrojo moral de la hermana, que ordena y manda y recibe a diario visitas de parejas que acuden a recibir su bendición, casadas primerizas a punto de parir, damas devotas, almas desamparadas que buscan su consuelo. Gentes que, por supuesto, le dejan regalos y todo tipo de estipendios. En definitiva, es teatro grotesco al servicio de la memoria histórica y humor oscuro para sacar a la luz todos los secretos que quieren olvidar aquellos que, ajenos o no a cualquier ideología, aprovecharon el contexto para obtener un beneficio a toda costa. De eso habla esta obra: de la necesidad de recordar.

y llega zoilo El esperpento está muy presente en esta propuesta, que, asimismo, ahonda en los conflictos personales de los personajes y escarba en la fosa común de la realidad de un país más bien olvidadizo. “La obra habla de memoria histórica, pero no es partidaria ni partidista;se centra en cómo algunos aprovecharon las circunstancias para quedarse con lo que no era suyo”, señala el director de escena, que destaca cómo el libreto resalta “la hipocresía del nacionalcatolicismo”, que tanto habla de perdón. Por ejemplo, en un momento dado, un personaje nuevo entra en la casa y le pide a Perpetua que le preste una bicicleta vieja que tiene entre las decenas de objetos que acumula. “Ella se niega, aunque ni la va a usar ni le sirve para nada”, pero ese personaje es la clave, el desencadenante del cambio. “La obra tiene mucho simbolismo y de metáforas;Perpetua es tan vieja como la injusticia”. Y Zoilo llega para “poner patas arriba el universo” de este extraño trío familiar.

Para Josune Iglesias, ayudante de dirección, Zoilo representa “la entrada de la conciencia, que es como la propia muerte, no se la ve venir y abre una brecha” en esa casa que, como se verá a través de la escenografía, está llena de cosas y de maletas con cientos de secretos acumulados con los años. “Perpetua se ha aislado de la realidad a sí misma y a sus hermanos, que viven encerrados en sus rezos y los supersticiones, con miedo a todo, sobre todo a su hermana, y a los que Zoilo muestra que otra vida es posible”, indica Cariñena, que entre octubre y noviembre conformó el equipo de este proyecto que comenzó a ensayar en enero. “Tenía muy claro que quería trabajar con actores de distintas procedencias”, así que después de estrenar Lamentablemente bien, un oculto cabaret con su compañía anterior, La Piel, “empecé a llamar a algunos y a intentar engañar a otros”. Y parece que consiguió el elenco diverso que buscaba.

meses de trabajo Así, Fernando Eugui aporta el toque del teatro clásico;Javier Chocarro “la versatilidad”;Iker Bengotxea (Perpetua) “es capaz de ofrecer todas las coloraturas de voz” a la par que da vida a una anciana inválida y ciega, y María Sánchez, la última en incorporarse, “es un filón, todo un descubrimiento” que el director encontró en El Verdugo que hicieron los alumnos de la ENT y que aquí encarna a Zoilo. Sin olvidar a la chelista y compositora Mireia Pla Codina, “una de las piezas fundamentales del montaje”, que ha creado “un sonido bellísimo”. Ni a Josune Iglesias, auténtico apoyo del director. “Nos une una bonita amistad. Fermín me ha ayudado muchas veces en montajes que he realizado con grupos de jóvenes y es muy especial trabajar con él en esta propuesta”. Cariñena responde: “Josune me ofrece una mirada que a veces yo no tengo;es muy pedagógica y cuidadosa con los actores y con todo el equipo, la necesitaba para esta obra”. Ambos coinciden en destacar que Santa Perpetua es “muy exigente”.

“A nivel interpretativo pide un compromiso y un riesgo”, continúa Iglesias, que reconoce que con este trabajo se ha enfrentado a “un proceso de investigación y análisis de la obra y de la autora muy profundo”. Y sigue: “Trabajar el teatro de lo grotesco con un fondo tan duro es complicado, pero Fermín tiene una habilidad especial”. Este, por su parte, afirma haber tenido “mucha suerte” con el grupo del que se ha rodeado. “Las aportaciones de los actores han sido fundamentales, se están dejando la piel. Este texto te obliga a transitar todas las emociones y hay días en que los personajes pesan;no es fácil dar vida a una anciana llena de rencor desde la comedia o a dos hermanos tan diferentes, uno con una crisis de identidad sexual y otro tan tierno”, apunta.

Desde Lilura Teatro saben que no han escogido un título fácil para debutar. “Podíamos haber escogido algo más fácil”, señala el director, pero está convencido de que, aunque hable de memoria histórica, “esta obra siempre es actual”. “Y no contiene ninguna moralina;de alguna manera, todo el mundo tiene o ha tenido una Perpetua en su entorno”. Además, “nos parece una obra necesaria porque es una forma de pellizcar al público con la memoria histórica pero con un enfoque teatral diferente”, termina Iglesias.

en corto

La obra. Santa Perpetua.

Compañía. Lilura Teatro.

Autora. Laila Ripoll.

Director. Fermín Cariñena.

Ayudante de dirección. Josune Iglesias.

Reparto. Iker Bengotxea, Javier Chocarro, María Sánchez, Fernando Eugui.

Música. Mireia Pla Codina.

Diseño de luces. Luz y Fer.

Funciones. Viernes 16, sábado 17 y domingo 18 de marzo, 20.00 horas, Escuela Navarra de Teatro.

dice la autora

laila ripoll “la obra habla de la necesidad de recordar y de las ganas de mucha gente de echar tierra encima”

Santa Perpetua “habla de la memoria de miles de restos que hay bajo tierra, de la necesidad de recordar y de las ganas de no recordar y de echar tierra encima que tiene otra mucha gente”. Se trata, en definitiva, de que no se apague la candela, la que vela el sueño de la conciencia, de la culpa dormida.