la carta del día

Sí al método CES

Por Eva M. López Apastegui - Martes, 13 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Leo con estupefacción que el Ayuntamiento de Pamplona ha rechazado la implantación del método CES en nuestra ciudad, a diferencia de otros muchísimos consistorios grandes y pequeños -incluido el de Barañáin, al que expreso mi reconocimiento- que a lo largo de toda la geografía española han comprendido su idoneidad y aceptado la invitación de voluntari@s y asociaciones protectoras para emprender un proyecto colaborativo que sólo puede ser entendido desde la evolución, el interés público… y la empatía.

Para quien lo desconozca, aclaro que el método CES (Captura-Esterilización-Suelta) es un sistema de control de colonias felinas, siempre presentes en nuestro entorno y cuya gestión ética es una clara responsabilidad de nuestras instituciones. Una colonia censada de felinos vacunados, correctamente alimentados y sin posibilidad de multiplicarse en un entorno perfectamente controlado, limpio y atendido por voluntarios acreditados es garantía de salubridad pública y de una convivencia armónica y compasiva con esta maravillosa especie.

Los felinos son animales discretos y ágiles, extremadamente limpios -más que muchas personas, de hecho-, dotados de excepcionales habilidades que pueden convertirse en el mejor compañero de cualquiera que se anime a descubrirlas. Los ferales, que es como se denomina a los callejeros, tan sólo tienen miedo y evitan el contacto con los humanos porque no han sido socializados;pero son igualmente seres extremadamente vulnerables que no merecen la desatención y el constante maltrato al que se les somete en una sociedad cada vez más concienciada y exigente de medidas que les protejan.

Frente a lo que pueda considerarse desde la ignorancia y la desinformación, ésta no es una cuestión que sólo preocupa a una minoría de personas a menudo injustamente despreciadas, pese al impagable sacrificio personal, económico y emocional que supone su constancia en la lucha por su control y defensa;sino un movimiento responsable, ético e imparable que ha sido implantado ya con notable éxito en Barcelona, Zaragoza, Alicante, Madrid o Vitoria, entre otras muchas ciudades de España.

Que el Ayuntamiento de Pamplona delegue en particulares y asociaciones que subsisten sin ningún tipo de ayuda de nuestras instituciones, la que a todas luces es su responsabilidad, no sólo denota una gran falta de interés hacia la salubridad de nuestros espacios públicos, sino una falta de humanidad y empatía hacia otros seres vivos más propia de otras épocas que no nos cansaremos de criticar. Evolucionen. Evolucionen ya.