comienza el baile de nombres en la real

Eusebio está sentenciado

fracaso el técnico, que fue ratificado por aperribay con la frase de que le gustaría que “siguiese 10 años”, no dirigirá a la real el año que viene

Mikel Recalde - Miércoles, 14 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Era un secreto a voces, como lo han podido ir leyendo durante estas semanas, pero la Real optó ayer por una destitución en diferido de Eusebio Sacristán a través de su habitual modus operandis. El técnico no cumplirá el año que le queda de contrato, tal y como lo sentenció de forma categórica ayer el medio oficial del club. Lo hace a falta de diez jornadas para el final del campeonato, lo que deja al castellano en una situación más que delicada, solo dos semanas después de la exagerada y poco creíble ratificación de Jokin Aperribay en el viaje de vuelta de Salzburgo: “No es una cuestión de estar convencido o no. Es un problema de intentar mejorar. A mí me gustaría que Eusebio estuviera diez temporadas más en la Real. Eso es lo que quiero. Lo que tienen que hacer los equipos es encontrar el porqué de las cosas y el mejor rendimiento posible. Es en lo que estoy preocupado y ocupado”.

19 días después, el club filtra sin disimulo que no va a continuar la próxima temporada, lo que pone todavía más en evidencia lo poco en serio que se toma Aperribay el hablar delante de los periodistas, cuando en realidad estos solo actúan de meros intermediarios con los aficionados: “Si no llevásemos semanas hablando de lo mismo, igual las cosas estarían más tranquilas para él e igual estaría mejor. Y muchas veces se habla sin razón, porque la Real no ha hablado con ningún entrenador”, dijo. Sin razón. Ya.

El presidente y Loren, que son los únicos que tienen en realidad voz y voto en las cuestiones del banquillo txuri-urdin, han insistido a lo largo de la temporada en que tenían plena confianza en el trabajo de Eusebio y lo han mantenido de forma irresponsable hasta que el equipo ha terminado por tirar a la basura las tres competiciones que afrontaba este curso. No se puede olvidar que los dos hablaron convencidos en verano de que había plantilla suficiente como para pelear por “alguno de los títulos”.

En sus manos volverá a quedar la planificación del siguiente proyecto, pese a que el de Mambrillas de Lara, junto al resto del cuerpo técnico, decidió que todos los equipos de la cantera actuaran de la misma forma y con el mismo estilo que implantó Eusebio en el primer equipo. Él mismo lo reconoció en las entrevistas que concedió en el mes de enero cuando empezó a verle las orejas al lobo: “Estamos muy alineados con Loren y el Consejo. Todos acordamos este camino. Ellos decidieron y me eligieron a mí para que tomase las riendas de este proyecto que habían emprendido”.

En febrero se había cumplido un año desde su renovación hasta junio de 2019 en plena euforia por sus resultados y el buen juego del equipo. A falta de diez jornadas para el final de esta temporada, la Real no igualaría su registro del pasado curso ni ganándolo todo;en la Europa League se marchó por la puerta de atrás ante un accesible Salzburgo;y en la Copa protagonizó el mayor ridículo en la historia del club al dejarse remontar tres goles en Anoeta por el Lleida, un Segunda B.

El sonado fracaso se lleva por delante la primera víctima, aunque no es el único responsable, ya que, como sucedió el año de la Champions, cuando la Real ha logrado un éxito importante y tocaba apostar fuerte para fortalecer la plantilla, su planificación la ha debilitado, como ha quedado demostrado por sus resultados. Eso sí, Aperribay ni se plantea destituir a Loren, pese a quien le pese y aunque se escuchen gritos pidiendo su dimisión en el estadio. Lo que tampoco se descarta es que, viendo el estado de nerviosismo de los dos en los últimos encuentros en Donostia, finalmente cedan y destituyan a Eusebio antes del final de este insoportable curso.

Por lo tanto, una vez más, serán ambos los que decidan qué rumbo tomar llegados a este punto. No está mal recordar mientras toda la cantera juega como quiso Eusebio, los bandazos que han dado a la hora de contratar entrenadores. Se cargaron a Lillo para buscar un técnico que dominase el carácter y la motivación como Lasarte, que ascendió. Se salvó de milagro y le destituyeron para buscar una progresión táctica con Montanier, que llevó al equipo a la Champions. No le renovaron porque, según ellos, el que decidía en realidad era Arrasate, que, tras un llevar de nuevo al equipo a Europa, fue despedido para contratar a Moyes, por expreso deseo de Aperribay, pese a ser un concepto de fútbol antagónico a todo lo anterior, lo que acabó como un fiasco absoluto, para volver al fútbol de toque y posesión factoría Barcelona. Habrá que ver la escuela que toca ahora. Según cómo sople el viento...

mendilibar. Acaba contrato y no ha renovado. Gusta su carácter y su personalidad, aunque corre peligro de chocar con Loren, que siempre ha preferido técnicos de perfil bajo. El Athletic, donde lo pasó mal, también le sigue, pero él prefiere la Real.

asier garitano. Aperribay siempre ha elogiado mucho su trabajo. Después de cinco triunfales temporadas en Leganés, su ciclo parece haber terminado. El Athletic está interesado en contratarle y podría tener avanzadas las gestiones. Elegiría antes San Mamés que Anoeta.

berizzo. Un entrenador de la escuela Bielsa muy del gusto de la dirección deportiva al que podría haber tanteado a través de un abogado de su confianza. Otro técnico de carácter, que no admitiría injerencias en su trabajo. Está libre tras su paso por el Sevilla.