Fallos en el Plan de Amabilización

Avelino Goñi Bravo - Domingo, 15 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Pasa el tiempo pero al menos algunos fallos del Plan de Amabilización siguen sin solucionarse. ¿A qué esperan los responsables? Los vecinos del paseo Sarasate con garaje tenemos permiso para poder acceder a los garajes pero no tenemos permiso para poder salir. ¿En qué cabeza cabe?

Cada vez que queremos ir dirección Aoiz, Noáin, Burlada, etcétera, tenemos que ir en dirección contraria, dirección San Sebastián, y dar una vuelta de casi 2 kilómetros, pasar 10 semáforos, perder unos 10 minutos de tiempo cada viaje, gastar gasolina y aumentar la polución del aire de Iruñea innecesariamente.

¿Tanto cuesta que, al igual que tenemos autorización especial para poder acceder al Casco Viejo, tengamos también autorización para poder salir? ¿A qué se debe esa cerrazón y ese empeño en negarnos el paso por la calle José Alonso para salir hacia la avenida Baja Navarra? ¿Para qué esa vuelta y ese paseo innecesario?

Si nuestro caso es excepcional para poder entrar, ¿por qué no es excepcional para poder salir? ¿Quién entiende esto? Podríamos salir bien por la calle José Alonso, bien por la misma Yanguas y Miranda, evitando así el problema que nos afecta y vemos que no se le da solución.

Según leí no hace mucho tiempo en un periódico local, el tráfico en la calle José Alonso había bajado de más de 10.000 coches diarios a poco más de 900 coches. Vemos que la disminución de tráfico ha sido enorme. ¿Tanto supone que unos pocos coches más al día puedan pasar por ahí?

Si de lo que se trata es, como supongo, de evitar el tráfico y la polución, ¿por qué nos hacen dar semejante paseo por la ciudad? ¿Cuántos kilómetros innecesarios y cuánta polución generamos al cabo del año? Y todo innecesariamente porque además solucionando esto no se contradice para nada con el Plan de Amabilización.

Espero que los responsables tomen nota y lo solucionen cuanto antes. Creo que es en beneficio de todos y no estamos pidiendo ningún privilegio. Sencillamente, creo, es de sentido común.