El último pico del Ebro anega 3.000 ha en Cabanillas, Ribaforada y Buñuel

La riada se sostuvo hasta media mañana y se acercó al núcleo urbano de Buñuel
La mota de Ribaforada sufre importantes daños y la segunda defensa buñuelera soportó la avenida

“Han desaparecido más de cien metros de mota. ¿Qué ocurrirá si hay otra riada con el deshielo?” “Hay que solucionar el debate de por qué esto ocurre una y otra vez en los mismos sitios” “Los diques han aguantado muchísima tensión, no están en las mismas condiciones”

Nieves Arigita - Domingo, 15 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

TUDELA.- Cabanillas, Ribaforada y Buñuel pasaron una de las noches más tensas y largas de su historia con la sostenida y lenta avanzada de la avenida del Ebro tras su repunte en Tudela, donde el mayor pico de caudal terminó dándose a las 2.45 de la madrugada del viernes al sábado, llegando a alcanzar el paseo de Pamplona de la capital ribera. El pausado pique y contrapique del aforo mantuvo en vilo a las poblaciones que esperaban la riada desde la tarde del viernes y se vieron inmersas en una eterna noche en la que, una vez anegadas más de 300 hectáreas de cultivo en Cabanillas, el agua terminó por vencer la resistencia de la mota de Ribaforada. Por ese municipio, donde el Ebro ya llevaba todo el día entrando por rebose del dique, el Ebro acabó campando a sus anchas desde las 22.00 horas, momento en el que el dique no pudo dar más de sí. “Un brazo del río”, según la ilustrativa definición del alcalde de Ribaforada Jesús Mari Rodríguez, se adentró en la localidad inundando más de 600 hectáreas de cultivo, principalmente alcachofa y coliflor. La cosecha de bróculi, prácticamente recolectada ya, no sufrió tanto. Y siguiendo su recorrido, el Ebro alcanzó Buñuel que, durante toda la mañana de ayer, permaneció pendiente de la segunda mota de seguridad con la que cuenta este pueblo ribero. La constante subida del nivel de caudal, hasta 20 centímetros a las diez de la mañana, crispó los ánimos de los buñueleros que veían peligrar la defensa de la mota. Finalmente, ésta aguantó el envite sin poder evitar que el agua alcanzara los bajos de una veintena de viviendas, aunque con mucha menor virulencia que en 2015.

El balance final, a expensas de que se lleve a cabo una valoración exhaustiva de daños, son más de 3.000 hectáreas de campo anegadas en los tres términos.

temor a nuevas avenidas Una vez pasado este trance, los responsables de los ayuntamientos de las tres localidades riberas afectadas por el último pico de crecida del Ebro en la comarca, tuvieron sus primeras impresiones. Gustavo Rodríguez, de Cabanillas, confirmaba que el panorama “es desolador” y se refería al “eterno debate de qué es lo que hay que hacer para evitar esto, si limpiar, manejar el caudal...”. Además, Rodríguez recordó que ayer se celebraba el Día de la alcachofa y el espárrago de la localidad, un evento que finalmente se pudo desarrollar sin problemas de acceso al abrirse un carril de la N-126 y, finalmente, habilitar toda la calzada, que se había cortado el día anterior. Por su parte, Jesús Mari Rodríguez, de Ribaforada, se mostraba realmente preocupado por las consecuencias de la rotura de la mota de su municipio. “El daño es mayor que en 2015, han desaparecido unos 150 metros cuadrados de dique y entra un brazo de río directamente a la huerta. ¿Qué ocurrirá si llega otra avenida con el deshielo?”, se preguntó el edil socialista, solicitando “urgencia” en las reparaciones de las infraestructuras dañadas.

Finalmente, José Antonio Lasheras, que recibió a lo largo del día la visita de la consejera de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, Isabel Elizalde, y de la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, transmitió su nerviosismo ante la larga incertidumbre vivida en Buñuel. “Los diques que han aguantado han sufrido muchísima tensión”, recordó. En su caso, los cultivos más afectados fueron los de trigo.

Desde el Gobierno de Navarra se mantiene la situación de emergencia por inundaciones en fase 1 para la zona de la Ribera, aunque se destaca la ausencia de incidencias de carácter personal.

en tudela

Pico de madrugada. El pico de la avenida tuvo lugar finalmente en la capital ribera a las 2.45 de la madrugada. Este repunte provocó que el agua llegara hasta el paseo de Pamplona. El descenso de nivel se inició a las 3.30 de la madrugada e hizo que se desocupara el medio carril de la vía que se había inundado. La calle Verjas y el paseo del Prado seguían ayer con agua, impidiendo la limpieza de los bajos de locales afectados.

Agradecimiento. El alcalde, Eneko Larrarte, agradeció la colaboración ciudadana y de los cuerpos policiales y de emergencias en la avenida.

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Eneko Larrarte: “No se han cumplido las peores expectativas”

El alcalde de Tudela confirmó este extremo, aunque se remitió a una valoración de daños más exhaustiva y deseó que la reparación de los daños sea lo más rápida posible, tanto en el caso urbano como en el campo.