Silvia Pérez Cruz: "Admiro a Amaia, pero Eurovisión no es música"

EFE - Viernes, 11 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 18:09h.

Tokio. Silvia Pérez Cruz, una de las grandes voces de la música popular española de los últimos años, presenta su último disco en Tokio donde reconoce su "admiración" por Amaia aunque asegura que fenómenos como Eurovisión no le interesan.

"Eurovisión para mí significa un espectáculo de emoción entre países, pero no es música, es otra cosa", explica en una entrevista con Efe la cantante catalana antes de su debut en Japón, en la mítica sala de jazz Blue Note de Tokio.

La artista, que se declara fan de la ganadora de este año de Operación Triunfo y ha llegado incluso a invitarla a uno de sus conciertos, no se ve participando en ese tipo de certámenes, aunque desea "mucha suerte" al dueto que representará a España este sábado en Lisboa, compuesto por Amaia y Alfred.

Pérez Cruz (Palafrugell, Girona, 1983) visita Tokio por primera vez para presentar su último álbum, "Vestida de nit", un repertorio compuesto por grandes clásicos en varios idiomas interpretados con su icónica voz y un quinteto de cuerda.

La cantante ofrecerá cuatro únicos conciertos el 11 y 12 de mayo en el Blue Note, en un evento que forma parte de las actividades conmemorativas de los 150 años de relaciones entre España y Japón.

"Tengo mucha curiosidad por saber cómo va a reaccionar el público japonés, aunque ya estoy contenta porque han sacado todos mis discos más importantes aquí e incluso una recopilación", señala la camaleónica artista.

Para la catalana, que compone en español, catalán y portugués, aunque canta en muchos otros idiomas, el lenguaje no supone un impedimento para disfrutar del arte.

"Hay canciones que no tienen sentido si no entiendes la letra, pero la música es universal y puedes conectar con alguien sin saber lo que dice", afirma.

Criada en el seno de una familia de artistas, Pérez Cruz bebe música y arte desde muy pequeña, lo que le ha llevado a adentrarse también en el mundo de la interpretación y de la danza, a través de varios proyectos multidisciplinares.

La catalana reconoce "no tener un único oficio", sino que disfruta de las diferentes artes y "busca todas las herramientas posibles para poder comunicar".

"Mi madre me enseñó a ver la belleza, a ordenarla y a buscar las similitudes: cómo cuenta algo un poeta, cómo lo representa un cineasta... Aunque para mí, lo primero es la música. Es una vida infinita", señala.

Con seis discos en solitario a sus espaldas, Pérez Cruz disfruta uniéndose a proyectos que le apasionan, lo que le ha llevado en más de una ocasión a adentrarse en el mundo del cine, ya sea como compositora o actriz.

En 2017, fue nominada al Goya a Mejor Actriz Revelación por la película "Cerca de tu casa", un duro relato musical sobre los desahucios, por el que recibió la estatuilla a Mejor Canción, al igual que ya hizo en 2013 con la canción "No te puedo encontrar", de la "Blancanieves" de Pablo Berger.

Ahora, su último trabajo cinematográfico se ha puesto a las órdenes del cineasta uruguayo Álvaro Brechner para la película "Memorias del calabozo" (título provisional), para la cual compuso una canción y actúa en varias escenas.

Otro de sus nuevos proyectos, que llevará a los escenarios de varias ciudades europeas entre julio y octubre de este año, lo realizará junto a la bailaora Rocío Molina, un espectáculo de danza y cante donde la maternidad juega un papel protagonista.

"Nos encontramos en un avión y ahí empezó nuestra historia. Es un proyecto que se hará durante varios meses de su embarazo. Es algo muy nuevo y que parte de la emoción, yo me siento un poco como la comadrona", explica entre risas minutos antes de una abarrotada charla y concierto en el Instituto Cervantes de la capital nipona, que sirvió este miércoles de calentamiento a su debut en el Blue Notes.

Cantante de géneros tan dispares como el jazz o la copla, así como compositora y actriz, la artista confiesa que lo único que no sabe hacer es "lo que no siente".

"Hay canciones que no puedo cantar. Si no hay una conexión directa, no sirvo para ello", concluye.