12 puntos desde Pamplona

Fieles a Amaia y Alfred, cientos de personas se dieron cita en los centros comerciales de la capital para apoyar a la pareja y vivir la gala por todo lo alto

Un reportaje de Bea Ciordia. Fotografía Unai Beroiz - Domingo, 13 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Cualquiera que se hubiera paseado ayer por la noche entre los restaurantes del Centro Comercial Itaroa o de La Morea hubiera creído que se encontraba en medio de la Praça do Comércio de Lisboa, centro neurálgico de esta edición del Festival de Eurovisión, o incluso en el mismísimo Altice Arena, donde Amaia y Alfred demostraron ante el público europeo que su química y su pasión por la música van más allá de los rankings, las puntuaciones y los efectos especiales,

Conscientes de que el efecto Amaia haría acto de presencia una vez más en Pamplona, los centros comerciales cercanos a la capital navarra no dudaron en retransmitir la final del certamen por todo lo alto. El escenario estaba preparado en Itaroa varias horas antes de que diera comienzo la ceremonia, desde las pantallas gigantes hasta los altavoces de sonido, aunque no fue hasta pasadas las nueve de la noche cuando los cientos de personas que se dieron cita en la zona de comidas del recinto pudieron escuchar los primeros acordes de Tu canción, el tema interpretado por los jóvenes representantes de España en Eurovisión.

“Pasará mucho tiempo hasta que una chavalica tan sencilla y pura como Amaia llegue a representarnos en un evento de este tipo, por lo que no podía dejar pasar la oportunidad de venir aquí, a Itaroa, para darle fuerzas. ¡Es un orgullo que una pamplonesa conquiste Lisboa!”, afirmó, emocionada, una vecina de Mendillorri que cenó con su pareja mientras veía las actuaciones de los 26 países que consiguieron clasificarse para la esperada final de Eurovisión.

amaia, reina de la noche El barullo de gente en Itaroa no cesó desde el momento en que las maestras de ceremonia (cuatro mujeres procedentes de ámbitos muy diversos, desde el mundo del cine hasta el periodismo) dieron rienda suelta a la fiebre eurovisiva. Sin embargo, los decibelios se triplicaron cuando Amaia y Alfred subieron, sonrientes y emocionados, al escenario del Altice Arena. “¡Amaia I de España y V de Alemania!”, “¡Tu canción es nuestra canción!” y “¡Vamos, chavales, a por todas” fueron los gritos más repetidos entre el público de Itaroa, que, sin dudarlo, hizo una pausa en su cena para disfrutar al máximo de la actuación de la flamante ganadora de la última edición de Operación Triunfo y del joven catalán.

Como si de una clave secreta se tratara, la primera estrofa de la canción, “Nunca llegue a imaginar...”, hizo callar a gran parte de los espectadores del certamen musical, que apartaron su bandeja de comida para disfrutar de la interpretación de Amaia y Alfred. “Es una pena que salgan los segundos porque la gente se va a olvidar de la canción rápidamente... ¡Yo creo que hubiéramos obtenido muchos más votos si España hubiera actuado tirando hacia el final!”, comentó una joven universitaria que estaba sentada muy cerca de una de las pantallas gigantes en compañía de cinco amigas.

aplauso rotundo Puede que la actuación de los jóvenes españoles no calara muy hondo entre el público europeo del festival, pero los espectadores de Itaroa no emitieron el mismo veredicto. “¡Qué bonito!”, exclamaron un grupo de jóvenes mientras el resto de las mesas aplaudías sin cesar durante varios minutos.

“¡Hasta Alfred ha cantado súper bien y sin hacer muchos gestos raros!”, comentaron entre risas un par de niñas sentadas en primera fila. “Es increíble la voz que tiene Amaia... ¡No es de este mundo! A Alfred se le veía un poco más nervioso, pero también lo ha hecho fenomenal”, explicó una mujer que, junto a un hombre de su misma edad, disfrutaba de una enorme ensalada mientras consultaba su teléfono móvil.

El fenómeno fan que se vivió ayer en Itaroa fue tan fuerte que incluso algunos espectadores del show se animaron a sacar la libreta y hacer su propia valoración de las 26 actuaciones. “A España le he dado 10 puntos porque los dos no han desafinado ni una nota y, además, el número ha mejorado muchísimo a nivel técnico en comparación con los ensayos”, explicó el logroñés Borja Ocio, que no dudó ni un instante en acercarse a Pamplona para ver el festival. “Cuando me enteré de que iban a poner pantallas gigantes aquí, me emocioné muchísimo. ¡Me encantan este tipo de eventos musicales”, añadió el joven de 24 años.