por compra venta irregular de submarinos

La Policía interrogó por décima vez a Netanyahu en un caso de corrupción

EFE - Martes, 12 de Junio de 2018 - Actualizado a las 18:14h.

Jerusalén. La Policía israelí interrogó hoy por décima vez al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en esta ocasión en calidad de testigo por el llamado Caso 3000, sobre compra venta irregular de submarinos a Alemania, según un comunicado.

Los investigadores llegaron sobre las 08.00 GMT a la residencia del jefe de Gobierno en Jerusalén y, aunque a primera hora se indicó que sería interrogado por el Caso 4000 o Caso Bezeq, las preguntas finalmente fueron sobre el expediente de los submarinos en el que se investiga una cadena de supuesta corrupción y fraude en la compra de esas naves y otros barcos de Alemania para la Marina israelí.

Entre los sospechosos están el abogado y pariente del mandatario, David Shimron, el asesor Isaac Moljo y el exjefe de la Oficina del primer ministro David Sharan.

Medios locales informaron de que el interrogatorio por el Caso 4000, que investiga si recibió una cobertura positiva del digital Walla a cambio de favores a su propietario, se pospuso a otra fecha.

Después del interrogatorio de hoy, la Oficina del primer ministro emitió un comunicado en el que se afirmaba que Netanyahu "ofreció testimonio en el Caso 3000. Detalló las valoraciones profesionales que le guiaron a la hora de tomar las decisiones con respecto a los submarinos y barcos y su importancia para la seguridad nacional", precisó el digital YNet.

"El primer ministro -agregó- da la bienvenida a esta oportunidad de clarificar la situación y poner fin de una vez por todas a los falsos rumores contra él por parte de otros políticos".

Este nuevo interrogatorio tiene lugar después de un largo paréntesis en las investigaciones a Netanyahu, debido a lo apretado de su agenda y a la situación de seguridad del país en su frontera norte, según el informativo de la televisión nacional Kan.

Netanyahu ha prestado declaración hasta en diez ocasiones en varios casos de corrupción y es considerado sospechoso de los delitos de fraude y abuso de confianza en el Caso 1000, que investiga la recepción de regalos de lujo a cambio de favores, y el 2000, que estudia un intento de pacto con un periódico para también recibir cobertura favorable.

El exresponsable de personal de la Oficina del Primer Ministro, Ari Harow, fue el primero en aceptar el año pasado ser testigo del Estado en los expedientes 1000 y 2000, en los que la Policía ha recomendado a la Fiscalía su procesamiento.

Netanyahu ha negado reiteradamente todos los cargos, asegura que "no habrá nada porque no hay nada" y atribuye las "falsas acusaciones" a una "campaña de persecución".