Eduardo Mendoza y Leonardo Padura valoran la ciudad como espacio de libertad

EFE - Miércoles, 13 de Junio de 2018 - Actualizado a las 11:38h.

PAMPLONA.- Dos escritores, el barcelonés Eduardo Mendoza, Premio Cervantes 2016, y el cubano Leonardo Padura, Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2015, han valorado hoy la ciudad como espacio de libertad, relativa para el primero y literaria para el segundo, quien construye urbes "con la palabra".

Ambos han participado en la primera sesión del V Congreso Internacional de Arquitectura y Sociedad que se inaugura hoy en Pamplona, un primer panel donde bajo el título "La ciudad nos hace libres", cada uno ha expuesto su visión, antes de que el rey Felipe VI inaugurara el evento, que continuará hasta mañana en la capital navarra.

En declaraciones a los periodistas, Padura ha explicado su presencia como "intruso" en un congreso de Arquitectura, aunque justificada porque "en la literatura, en la novela, se construyen ciudades", no con elementos materiales y piedras, sino "con la palabra".

"La palabra nos permite tocar un elemento muy importante de la ciudad, su alma, que no solamente la componen los edificios sino sobre todo las personas que habitan las ciudades", ha advertido el literato cubano.

Para él, la ciudad es "un espacio cultural, un espacio de identidad. Por eso cada ciudad que logra tener alma, y no todas la tienen, expresa la forma de ser, una cultura, una identidad, una personalidad, que tiene que ver con lo regional, con lo nacional, incluso a veces con una mezcla étnica", como es el caso de La Habana.

Por ello, ha dicho sentirse "bien hoy aquí", teniendo en cuenta su especial relación con su ciudad, "que es casi un personaje de mis novelas", ha dicho para avanzar que su misión hoy era animar a los arquitectos presentes a pensar "hasta qué punto la ciudad no solamente les pertenece a ellos sino también a todos los demás".

Así, ha reconocido que como escritor él ha asumido La Habana "apropiándome de ella. Me he robado La Habana", ha dicho vehemente.

En ese sentido, ha subrayado que la capital cubana tiene "una historia muy interesante, una historia literaria en la que la palabra ha sido tan importante como la piedra a la hora de construir la imagen de la ciudad", ha reiterado.

Por su parte, el catalán Eduardo Mendoza, ha señalado que "la ciudad nos hace libres... hasta cierto punto, pero seguramente sí lo hace más que la aldea", en un concepto en el que la arquitectura "influye de una manera decisiva", aunque ha huido de hacer generalizaciones.

Así, "hay ciudades y ciudades, hay personas y personas, hay etapas de la vida... no es lo mismo la ciudad en la infancia que en la madurez o en la ancianidad. Dependen de las condiciones particulares de cada uno" ha dicho.

Preguntado sobre si la suya, Barcelona, es hoy una ciudad de libertad, sin referirse expresamente a cuestiones políticas, ha considerado que lo que hoy sucede allí es " una cuestión accidental, espero que se resuelva bien y pronto".

En cualquier caso, ha advertido que todo ello influye "muy poco" en la ciudad, donde uno de sus valores es su dimensión, que "permite aislarse incluso de las circunstancias más extremas, más destacadas, cosa que es muy difícil de hacer en comunidades más pequeñas, por razones de límite físico y sobre todo de conocimiento de la red de relaciones".

"Una ciudad siempre tiene agujeros donde esconderse", ha asegurado el Premio Cervantes 2016, quien ha señalado que su papel en el congreso no era aportar reflexiones antes quienes saben "mucho más" que él, sino ofrecer opiniones personales "e incluso repartir perplejidades, dudas y relativismo, es lo que debemos hacer los escritores".