May y su plan de un ‘brexit’ suave logran el consenso de su Gobierno

Londres busca ahora un acuerdo comercial con la Unión Europea que incluya un mercado común

Judith Mora - Domingo, 8 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

londres - La primera ministra británica, Theresa May, emprendió ayer la ardua tarea de unificar a los conservadores en torno a su nuevo plan para el brexit, que implica crear un área de libre comercio de bienes con la Unión Europea para cuando el Reino Unido ya no esté en el bloque comunitario.

May escribió a sus diputados para dejar claro que, tras el acuerdo alcanzado por los ministros el viernes, “se ha restaurado la responsabilidad colectiva” dentro del Ejecutivo, lo que significa que espera que nadie se desvíe ahora de la línea oficial.

El jefe de disciplina del Partido Conservador, Julian Smith, recibió ayer a varios parlamentarios en Downing Street, despacho y residencia oficial en Londres de May, y esta hará una intervención ante el grupo tory en la Cámara de los Comunes.

La jefa del Gobierno necesita el apoyo de su partido, sumido en continuas trifulcas internas, para avanzar en un acuerdo de brexit con Bruselas, que luego deberá someter a votación en el Parlamento británico, donde tiene una mayoría frágil tras perder la absoluta en las elecciones de 2017. El jueves, se espera que el Ejecutivo remita a la Comisión Europea un Libro Blanco con su propuesta para la futura relación bilateral, que incluirá el pacto alcanzado ayer tras una reunión maratoniana del gabinete en la residencia oficial campestre de Chequers.

El negociador de la UE, Michel Barnier, ha indicado en Twitter que esperará a ver la iniciativa completa antes de decidir si es “viable y realista”.

posturas diferentes El plan, que ya ha indignado a los partidarios de un brexit radical, propone la creación de un área de libre comercio de bienes entre el Reino Unido y la UE al término del periodo de transición posterior a la salida británica, que se ejecutará el 29 de marzo de 2019.

Ese mercado común solo para bienes -no servicios- implicaría una armonización regulatoria y hasta cierto punto aduanera, la creación de un mecanismo de supervisión diferenciado del Tribunal europeo de justicia y un “marco de movilidad” ciudadana, en lugar de la actual libertad de movimiento.

Tanto el Partido Laborista, principal de la oposición, como la ministra principal del Gobierno de Escocia, Nicola Sturgeon, dudan de que May mantenga la unidad de su formación política y no descartan que el plan pueda ser rechazado por Bruselas.